Arlen Pérez
La beca que Pedro Pablo López Rizo, un joven sin manos ni pies, obtuvo de parte del Banco Central para estudiar la carrera de derecho en la Universidad Católica (Unica) fue suspendida mientras es analizada su renovación, pues no alcanzó el promedio exigido para esto, por lo que este estudiante está enfrentando problemas para sobrevivir.
El Banco Central está realizando un proceso de renovación de la beca como caso especial, aunque Pedro Pablo no alcanzó el promedio requerido que es 90 puntos.
Pedro Pablo, oriundo del municipio de Samulalí, ubicado a 28 kilómetros de Matagalpa, pidió en noviembre del 2003 al Banco Central que aunque no pudiese mantener el promedio de 90 puntos que le exigían, no le suspendieran la beca porque su mayor deseo es coronar la carrera de derecho para ser penalista.
Pedro Pablo, pese a que ya comenzaron las clases, no ha logrado inscribir las asignaturas que le corresponden a este cuatrimestre, por falta de dinero.
Actualmente tiene un promedio de 75.78, pero asegura que se debe a que es difícil sacar notas de 90 cuando se depende tanto de la voluntad de los demás. “En este momento está en revisión la beca debido a que no pude cumplir con el promedio que ellos piden, por un sinnúmero de problemas, se me hace difícil hacer las investigaciones, y trasladarme a la biblioteca del banco”, expresó López.
Agregó que los mayores problemas con el retraso de la renovación de la beca son la alimentación y el hospedaje, ya que la beca del Banco Central incluía todo esto. Hasta ahora ha logrado salir adelante por el apoyo de sus familiares que aunque son de escasos recursos han podido ayudarlo.
Luego del perfil publicado por LA PRENSA, el Vicepresidente de la República, José Rizo, le regaló una moto eléctrica, pero no le entregó un cargador por lo que la tuvo que guardar y usar una silla de ruedas que se encuentra en mal estado.
Michelle Molina, vicerrectora administrativa de la Unica, dijo que si el Banco Central no le renueva la beca a Pedro Pablo ellos pueden hacerse cargo de la parte académica, como lo hacen con las fotocopias y los libros, pero aún necesitaría de alimentación y un lugar donde dormir.