- En León se impulsa el Programa por la Vida, que “trata de prevenir y promover la vida con mensajes que digan que la vida es linda, es de oportunidades, es de triunfos… ayuda a las personas a saber adónde ir y en quién encontrar ayuda”, sostiene especialista en Salud Mental.
Mercedes PeraltaCORRESPONSAL/LEÓN
La cantidad de personas que intentan quitarse la vida preocupa a las autoridades locales, científicos e investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN) León, por lo que se impulsa un Programa por la Vida, con el objetivo de brindar ayuda oportuna a las personas que necesiten encontrar significado a la vida.
En ese sentido, uno de los esfuerzos positivos es desarrollado por un grupo de profesionales, en el año 1999, que montaron un Sistema de Vigilancia de Autolesiones, en el hospital de esta ciudad.
El licenciado Julio Rocha, del Sistema de Vigilancia Epidemiológica de Autolesiones que existe en el hospital Oscar Danilo Rosales de León, indica que en el período comprendido entre mayo y diciembre del 2003, ingresaron a ese centro 100 pacientes con “lesiones autoinflingidas”.
En el Programa por la Vida participan profesionales de la UNAN León; el Ministerio de Salud (Minsa); la Universidad de Humeá-Suecia; el Centro de Atención Psicosocial (CAPS); el Centro de Prevención y Control de Lesiones (CDC) de Atlanta, la Alcaldía de León; ONG y la comunidad.
El doctor Andrés Herrera, del Programa Salud Mental de la UNAN León y miembro de la comisión Programa por la Vida, asegura que en cinco años el equipo que trabaja en la vigilancia de autolesiones, ha aprendido que las personas que intentan contra su vida, necesitan ser escuchadas, independiente de cuál sea su problema.
Al salir del hospital, deben ser referidas al centro de salud, para ser tratadas en el Programa Salud Mental, aconsejó.
PREOCUPACIONES
Herrera señala que “la persona que tiene ideas suicidas está en riesgo. Quien ha realizado intentos previos, está en mayor riesgo de hacerlo y con método mas agresivo”, advirtió el profesional.
Otra de las preocupaciones de los miembros del equipo, es la automedicación. Señaló como un riesgo para una persona con ideas suicidas, que en su casa tenga al alcance medicamento, pues los puede tomar de manera no consciente.
“Algunas de las personas que abusan de los fármacos no tienen intención de morirse, sino llamar la atención. El no tener apoyo de la familia, es un síntoma de riesgo”, apuntó.
FACTORES DE RIESGO
El doctor Andrés Herrera, del Programa Salud Mental de la UNAN León y miembro de la comisión Programa por la Vida, destacó como factores de riesgo la violencia intrafamiliar, “porque la persona se siente atrapada, sin salida”; el consumo de drogas y de alcohol conducen a la persona a la depresión.
La tristeza crónica, no buscar ayuda profesional, historia de abuso sexual y no confiar en los demás, se suman a la lista de síntomas de riesgo.
El médico aseguró que en Nicaragua en la última década, el suicidio ha incrementado en un 300 por ciento.
“Estamos frente a una verdadera emergencia de salud pública. Para prevenirla recomendamos la ayuda profesional, participar en actividades deportivas, organizar maratones por la vida; no automedicarse ni ingerir sustancias tóxicas de las que no se sepan los posibles efectos, y que las personas en riesgo sean escuchadas por sus familiares”, sugirió el médico.