Rosario Hernández*[email protected]
“Tengo la profunda creencia de que el fracaso de muchas estrategias de empresas surge de una incapacidad de traducir una estrategia competitiva amplia en pasos de acción específicos requeridos para lograr una ventaja competitiva”, dice Michael Porter, en su libro Ventaja competitiva, ahora bien, si traducimos esto al buen nicaragüense, es como implementamos lo que escuchamos de muchos expertos e investigadores sobre el tema. Con los tratados de libre comercio, todos, realmente todos, queremos ser competitivos, pero…. ¿cómo?
Los factores competitivos de las empresas nicaragüenses, después de la firma de los tratados de libre comercio, son diferentes a los anteriores, porque precisamente muchos de éstos, que son externos a la empresa y al sector, han sufrido cambios drásticos. Hay nuevas leyes que originadas por una necesidad interna de país o por las corrientes internacionales, han sido sometidas a las autoridades competentes que han generado parte del Vértigo competitivo.
Así hemos visto peregrinar ante muchas instancias de los diferentes poderes del Estado, varios sectores de la economía nicaragüense, tratando de influir en dichas leyes para que no les afecte el negocio en el corto plazo y solicitan márgenes de tiempo para ser “competitivos”. También puede ser un plazo para cambiar de actividad económica, como el caso de los sectores agrícolas (algodón, café y otros).
El doctor Porter considera que hay cinco fuerzas competitivas: la entrada de nuevos competidores, la amenaza de sustitutos, el poder de negociación de los compradores, el poder de negociación de los proveedores y la rivalidad entre los competidores existentes.
Para el caso de Nicaragua, analizaremos cada una. Si en una actividad económica, encontramos un nuevo competidor con grandes economías de escala, con una marca posicionada en la mente de los consumidores, a través de la inversión en publicidad.¿Qué hacer? Una alternativa fácil podría ser cambiarse de actividad.
¿Cuánto está dispuesto a invertir un nuevo competidor en un mercado limitado por la demanda a través del poder adquisitivo, como sucede en Nicaragua? Una desventaja del competidor, puede ser una ventaja nuestra. ¿O es que el nuevo competidor quiere poner un pie en una región privilegiada geográficamente?
¿Puede un negocio o sector económico aprovechar esta situación? (continuará)
* Directora del Instituto de Gerencia y Liderazgo.