Intolerancia a la lactosa, estar en dieta para bajar de peso o ser vegetariano, para todo tipo de estilo de vida, hay una leche
LECHE ENTERA
Contiene el 100 por ciento de grasa. No es recomendable si usted tiene problemas de lípidos, ya que contiene ácidos grasos saturados que aumentan el colesterol.
CON O SIN CREMA
La leche descremada contiene entre un 40 y un 60 por ciento menos de grasa. Es una medida dietética aconsejable. La leche semidescremada por su parte, contiene menos del 15 por ciento de grasa. Está desprovista de vitaminas A y D, puesto que se encuentran disueltas en la grasa y cuando ésta se elimina, se pierden; sin embargo, casi todas las que encuentras en el supermercado han sido enriquecidas con ellas nuevamente.
SIN LACTOSA O DE SOYA
Si padece de “intolerancia a la lactosa”, la leche sin lactosa es una buena opción. La leche de soya es de origen vegetal. Es una excelente fuente de tiamina, hierro, fósforo, cobre, potasio y magnesio; posee poco sodio y algunas marcas comerciales, fluidas o en polvo, están fortificadas con vitamina D, calcio, y vitamina B12. Su contenido de grasa saturada es bajo y no tiene colesterol.