- Boniface Alexandre es el nuevo
Presidente interino por un plazo de 90 días, hasta que se convoque
a elecciones - El Presidente de EE.UU. reconoce nuevo gobierno y envía contingente de marines para poner el orden
Cables Combinados
PUERTO PRINCIPE.- El presidente de la Suprema Corte de Haití, Boniface Alexandre, asumió ayer la Presidencia de la República en sustitución de Jean-Bertrand Aristide, quien abandonó el país.
El anuncio fue hecho por el primer ministro de Haití, Ivone Neptune.
La Constitución de Haití establece que ante la ausencia o renuncia del mandatario, la posición la asumirá el presidente de la Suprema Corte de Justicia, quien en un plazo de 90 días deberá convocar a elecciones.
Por su parte, el líder rebelde haitiano Guy Phillipe se mostró ayer conciliador y dijo respaldar al nuevo Presidente de Haití, Boniface Alexandre, y prometió “dejar las armas” en cuanto se alcance una solución política a la crisis.
“No tengo intención de luchar más”, declaró Phillipe en una entrevista con la cadena de televisión CNN desde Puerto Príncipe, y agregó no tener “ambiciones políticas por ahora”.
¿DONDE ESTA ARISTIDE?
La Embajada haitiana en República Dominicana “no tiene noticias” sobre la posible llegada al país del Presidente de Haití, Jean-Bertrand Aristide, quien abandonó Puerto Príncipe y podría ir a Taiwan o Marruecos.
“Hasta ahora no tenemos noticias” de que Aristide se haya dirigido a República Dominicana, dijo a EFE el cónsul haitiano en Santo Domingo, Edwin Paraison.
Paraison argumentó que “la nave en la que vuela Aristide puede ir más lejos” que a República Dominicana y que el destino final del mandatario podría ser Taiwan o Marruecos.
Sin embargo, varios funcionarios del gabinete ministerial de Marruecos dijeron que el presidente Jean-Bertrand Aristide no es bienvenido en ese país.
“Tenemos otras prioridades por el momento”, dijo un funcionario del gabinete.
El Gobierno de Panamá dijo el domingo que estaría dispuesto a dar asilo político al Presidente de Haití, Jean-Bertrand Aristide, quien abandonó su país ante una sangrienta revuelta rebelde y tras una fuerte presión internacional.
“Todos tenemos que ver con misericordia a este país golpeado por la miseria, la desnutrición y la pobreza… y si Panamá pudiera ayudar en un momento para que todo volviera a la normalidad lo pensaría, claro que sí’’, dijo la Presidenta de Panamá, Mireya Moscoso.
BUSH RECONOCE A SUCESOR Y ENVIA FUERZAS A HAITI
El presidente George W. Bush reconoció al sucesor constitucional del Presidente de Haití, Jean-Bertrand Aristide y envió infantes de marina para ayudar a sofocar la violencia en la convulsionada nación caribeña. (En Puerto Príncipe, un funcionario estadounidense dijo que los infantes de marina llegarían a la capital el domingo por la tarde)
“Se trata del comienzo de un nuevo capítulo” en la historia de Haití, dijo Bush a periodistas al retornar a la Casa Blanca procedente de Camp David. El Presidente pidió a los haitianos que rechacen la violencia.
Bush reconoció que Haití tiene ahora un Presidente interino, pero no mencionó por su nombre al nuevo líder, el presidente de la Corte Suprema, Boniface Alexandre. “Estados Unidos está dispuesto a ayudar”, dijo.
En lugar de enviar a infantes de marina por barco, tal como se estudió antes de la partida de Aristide, los efectivos militares serán trasladados en avión a fin de llegar con más rapidez, dijeron funcionarios del Pentágono, que pidieron no ser identificados.
El plan es enviar a algunos centenares de infantes de marina a fin de asistir a la Guardia Costera en uno o más puertos haitianos, dijeron los funcionarios. La Fuerza de Tareas de Infantes de Marina Aire-Tierra, aguarda a ser enviada a Haití desde Camp Lejeune, Carolina del Norte, una importante base de los marines.
El núcleo de esa fuerza de tarea serán efectivos de un batallón de infantería de marina en continuo estado de alerta en Camp Lejeune. El contingente será complementado con aviones de la armada y con otros elementos de transporte y de logística.
Otro funcionario estadounidense dijo que la fuerza internacional entrará en funciones una vez sea aprobada por el nuevo Gobierno de Haití y por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.