- Vicepresidenta de Transparencia Internacional señala que aprobar una ley en beneficio de pocos también es corrupción
- La sociedad espera que los que son encontrados culpables de abusar de su poder, sean castigados, añade
Consuelo Sandoval [email protected]
Nicaragua está percibida internacionalmente como un país en alto riesgo de corrupción y los diputados liberales están contribuyendo con esa percepción al apoyar el proyecto de amnistía que permita liberar a su líder, el ex presidente Arnoldo Alemán, según se desprende de la entrevista que concedió a LA PRENSA la vicepresidenta mundial de Transparencia Internacional y directora ejecutiva del capítulo de Colombia, Rosa Inés Ospina.
Aunque evadió calificar de cómplices de la corrupción a los legisladores arnoldistas, quienes el pasado 25 de febrero remitieron el proyecto de amnistía a la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Nacional sin contar con el quórum de ley, Ospina considera que faltan a la ética.
“La discusión (si son cómplices) no es legal, es ética, es de integridad, eso es lo que está sobre la mesa”, explica.
—¿Cómo perciben Transparencia Internacional a Nicaragua respecto a la corrupción?
—Nosotros hemos visto en los distintos instrumentos que se aplican que Nicaragua es un país como muchos otros en América Latina que está en alto riesgo de corrupción, tenemos problemas, dificultades con las instituciones con el compromiso del sector empresarial y la ciudadanía estamos en alto riesgo de corrupción porque la información que nosotros recibimos a través de unas encuestas generales y a través de los medios de comunicación que presentan las distintas situaciones, lo que opinan los empresarios de la inversión en Nicaragua y en general muchas invitaciones de la ciudadanía a que trabajemos el tema de la corrupción.
—¿La corrupción implica únicamente el robo de recursos a un país?
—La corrupción está asociada a abusos de posiciones de poder que van en detrimento de las mayorías, no necesariamente es el robo de un dinero, puede ser la no prestación de un servicio, la aprobación de una ley que beneficia a unos pocos, la exoneración de un impuesto que hace que el conjunto de la sociedad no reciba ese dinero, es decir, hay muchas maneras de hacerlo, pero siempre estamos hablando del perjuicio de la mayoría de los ciudadanos de unos pocos.
—¿Los diputados estarían actuando como cómplices de Alemán porque alegan que no tuvo un debido proceso?
—Creo que serían responsables de un problema de ética y no nos debemos dejar confundir porque una cosa es el problema legal, la discusión no es legal es ética, es de integridad, eso es lo que está sobre la mesa y en ese sentido lo que uno debe exigir es que en términos éticos haya consecuencias, el país espera que alguien que evidentemente a la luz de todos es responsable pague por aquello por lo que es responsable, además que tiene que ver con la responsabilidad que le dio el conjunto de la sociedad. Si usted me dice con las personas que están apoyando la amnistía me parece que están siendo leales a una persona y no leales al conjunto de la sociedad. Ese caso particular es el caso de alguien que fue elegido y que tiene responsabilidades para con los demás, y por lo tanto, la solidaridad y la lealtad tiene que ser con la mayoría y no esa sola persona.
LO QUE TODOS ESPERAMOS
“Me parece que es interesante ver cómo un sector importante de la sociedad de Nicaragua se opone a que no haya justicia y es que no estamos hablando de justicia con cualquier persona, estamos hablando de alguien a quien los ciudadanos le dieron a través del voto el mandato de defender los intereses de todos los ciudadanos y esa persona cometió una falla, fue juzgada por esa falla, fue encontrada culpable y por lo tanto, debe pagar como lo establece la sociedad y eso es lo que todos esperamos”, dice Rosa María Ospina, vicepresidenta de Transparencia Internacional.
CORRUPCION EN EL SECTOR PRIVADO
Rosa Inés Ospina considera que en todos los países del mundo existe corrupción en la empresa privada y Nicaragua no es la excepción. Según sus declaraciones, esta corrupción en el sector privado tiene dos vertientes: una que viene del privado hacia el funcionario público y la otra cuando deciden organizar paraísos fiscales.
Para enfrentar esta situación, Ospina considera que deben hacerse esfuerzos combinados desde los órganos de justicia y de control como la Contraloría, Procuraduría, el Gobierno, y otra que tiene que venir de los partidos políticos, los movimientos sociales.
“Definitivamente hay que complementarlo con el insumo de los empresarios privados, se imagina el efecto revolucionario que tendría el que un grupo importante de empresarios dijera: nosotros no volvemos a pagar sobornos en este tipo de negocios y que la mayoría se unieran y dijeran que si usted quiere relacionarse con nosotros que somos sus proveedores no vamos a pagar soborno, eso sería revolucionario, si el privado se negara a pagar soborno, allí tendríamos un quiebre definitivo de prácticas muy importantes de corrupción”, indica.