Luis Felipe Palacios [email protected]
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Mensaje de obispos contra neoliberalismo
Luis Felipe Palacios
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La Conferencia Episcopal de Nicaragua exhortó al perdón para que exista paz y reconciliación en el país, al tiempo que criticó las medidas de la política económica neoliberal y el “uso mal intencionado de la justicia como instrumento de la venganza política”.
En un mensaje, firmado por el secretario general de la Conferencia, monseñor Abelardo Mata, la Iglesia define su posición ante el inicio de la Cuaresma, mañana 25, como “tiempo de conversión, de ofrecer el perdón, como una iniciativa sincera de querer reconciliación con el hermano que tiene algo contra nosotros”.
La Conferencia, integrada por los nueve obispos del país, apunta que sin perdón las heridas continuarán abiertas de generación en generación alimentando deseos de venganza y graves resentimientos que fácilmente se transformarán en odios, y el odio es una barrera infranqueable para la paz y la reconciliación.
LA INSENSIBILIDAD
Los obispos señalan que la insensibilidad social es origen de las graves injusticias sociales como la guerra, el apego desproporcionado a las riquezas y al poder, el uso mal intencionado de la justicia como instrumento de venganza política, el odio de clases, las exclusiones sociales, etcétera.
“¿Cómo no preocuparnos cuando se ajustan medidas económicas estrechas para el pueblo? Esto es particularmente más grave en un país empobrecido como el nuestro que se está preparando para entrar en un proceso de integración económica en la región, pero con una economía atrasada y destruida”, observan.
“A ello se suma la aplicación de políticas neoliberales que llevan a concentrar el capital en un pequeño grupo, formado una élite opulenta y exclusiva”, cuestionan.
OBISPOS ALARMADOS
Los obispos exponen también su alarma ante la dolorosa situación del desempleo del que suplica una jornada de trabajo para sostener el día de comida de su familia.
Su alarma se extiende a los niños que se desmayan en las filas de las escuelas a causa del hambre o la profunda desnutrición y por los que deambulan en las calles, por los que son víctimas de las drogas y por los abusos deshonestos hacia la infancia.
También expresan su dolor por el éxodo de los nicaragüenses hacia los países vecinos, especialmente campesinos, que buscan mejor nivel de vida, pese a que a veces se les violan sus derechos humanos, se les maltrata y discrimina.
Además, la Conferencia valora y agradece la ayuda y solidaridad de los países hermanos con Nicaragua, pero también les exigen respeto a las instituciones del país y dejar a los nicaragüenses buscar los caminos más adecuados para resolver sus problemas.