- Controlan ya la mitad del país; ministros buscan refugio entre
sus amigos
AP, EFE
PUERTO PRINCIPE.- Simpatizantes del Gobierno levantaron barricadas el lunes para bloquear el acceso a Puerto Príncipe, mientras unos 50 miembros de la Infantería de Marina estadounidense llegaron a esta ciudad para proteger la Embajada de Estados Unidos, ante la posibilidad de un ataque rebelde.
Los ministros del gabinete del presidente Jean-Bertrand Aristide buscaban refugio entre sus amistades, dijeron fuentes del Gobierno, mientras que los rebeldes, alentados por la captura de la segunda ciudad de Haití, atacaron dos estaciones de Policía en las afueras de la capital.
Armados con fusiles, 20 infantes de Marina con uniformes de campaña y cascos descendieron apresuradamente de un avión de la Fuerza Aérea estadounidense en el Aeropuerto Internacional Toussaint Louverture, y se apostaron alrededor del perímetro de la aeronave antes que los otros marines terminaran de descender.
Rebeldes que capturaron la segunda ciudad más importante de Haití, Cap Haitien, dijeron que pronto atacarán la capital, Puerto Príncipe.
El jefe las fuerzas rebeldes, el ex militar Guy Phillippe, aseguró que en los próximos días seguirán su avance hasta llegar a Puerto Príncipe.
“Creo que en menos de 15 días controlaremos todo Haití”, dijo Philippe en Cap Haitien, una ciudad de 500,000 personas en la costa norte de Haití. La victoria del domingo significa que más de la mitad de Haití está ahora en control de los insurgentes.
PERSECUCIÓN A PARTIDARIOS DE ARISTIDE
En esa ciudad, los rebeldes comenzaron a detener a personas identificadas como simpatizantes del presidente Aristide, y los habitantes desataron una ola de represalias y saqueos que comenzó el domingo.
El líder rebelde Guy Philippe dijo que sus hombres no harían nada para detener los saqueos, y responsabilizó al gobierno de Aristide por dejar a los ocho millones de habitantes de Haití agobiados por el hambre y la desesperación.
La turba se llevó 800 toneladas de alimentos de los almacenes del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas, según informó Andrea Bagnoli, de la agencia, e incendió la mansión colonial del alcalde Wilmar Innocent, simpatizante de Aristide,
“Soy un albañil, no hice nada malo’’, suplicaba Jean-Bernaard Prevalis, de 33 años, mientras era arrastrado con la cabeza ensangrentada por insurgentes. Residentes lo acusaron de ser un partidario de Aristide y un narcotraficante.
“Vamos a limpiar la ciudad de todos los ‘chimere’’’, dijo el rebelde Dieusauver Magustin, de 26 años. “Chimere’’ en creole significa “fantasma’’ y es la palabra que se usa para describir a los militantes progubernamentales.
Se ignora qué ocurrirá con los detenidos. Un rebelde dijo que se los había capturado para que no los lincharan. Pero otro, Claudy Philippe, dijo: “La gente nos señala las viviendas de los activistas. Si están allí, los ejecutamos’’.
El primer ministro Yvon Neptune pidió a la comunidad internacional salvar a Haití de “terroristas que están sembrando la violencia y la muerte’’, pero no pidió directamente el envío de una fuerza de paz.
El domingo fueron atacadas dos jefaturas policiales en los suburbios de la capital, dijo la radio independiente Kiskeya, y partidarios de Aristide comenzaron a erigir barricadas para proteger a la ciudad de los insurgentes.
Centenares de simpatizantes de Aristide armados de rifles, pistolas y revólveres erigieron más de una docena de barricadas en un camino que conduce al norte de Haití, a poca distancia en automóvil del aeropuerto internacional.
El nerviosismo era evidente en los manifestantes que golpearon un automóvil con las culatas de sus rifles y blandieron armas cortas para obligar al conductor a detenerse.
“Sí, tal vez vengan, pero no pasarán’’, dijo un maestro que custodiaba una barricada y que dijo llamarse Rincher. “Estamos dispuestos a resistir, con todo lo que tengamos, con piedras o con machetes’’.
OPOSICIÓN HAITIANA RECHAZÓ EL PLAN DE PAZ INTERNACIONAL
Las últimas gestiones de la comunidad internacional para solucionar la crisis en Haití concluyeron el lunes sin ningún tipo de solución, tras el rechazo de la oposición haitiana.
La Plataforma Democrática rechazó el plan de paz propuesto por la comunidad internacional, que incluye nombrar a otro primer ministro, neutral e independiente con mayores poderes, y la formación de un gobierno multipartidista. Sin embargo, el período de Aristide sería respetado.
Los dirigentes políticos e institucionales que integran la Plataforma Política anunciaron en Puerto Príncipe que no pueden aceptar un plan que no prevea la salida del presidente Jean-Bertrand Aristide.
“Hemos pedido la renuncia de Aristide para acabar con la violencia”, afirmó André Apaid, del Grupo 184, que reúne a asociaciones civiles, sociales y religiosas.
Apaid sostuvo en una rueda de prensa que “Aristide es el centro de la violencia”, por haber armado y continuar armando a la población civil.
En el momento del encuentro con la prensa, se conoció que representantes de la comunidad internacional entregaron otra propuesta a la oposición en Haití, que habla sobre garantías de la ejecución del plan, pero los líderes de la Plataforma rehusaron pronunciarse hasta obtener “mejor conocimiento” del documento.