- Joven se va por falta de moto
Wilder Pérez R. [email protected]
El motocross resultó una ambición exagerada para el jovencito Roland Herold Martínez, oriundo de uno de los barrios más pobres de Managua, dado que no tiene moto para competir, ni recursos para comprarla.
Luego que su patrocinador oficial le retirara su motocicleta a fines del año pasado, el temprano retiro de Herold era evidente. No obstante, existía la posibilidad de que alguien más se fijara en sus cualidades y lo rescatara.
Hubo ofertas del papá del piloto, Noel Herrera, quien le prestaría una de dos motocicletas de su hijo. También se habló de recolectar dinero suficiente para comprarle una moto y el avituallamiento, pero hasta ahora todo sigue igual.
En la competencia del sábado, probablemente la última de su carrera de dos años, probó sus habilidades al ganar el primer heat de la categoría Especial Libre, pero en el segundo bajó al tercer lugar, a pesar de tener habilidades para ganar con facilidad.
No era para menos. Herold había llegado como un espectador más a la primera fecha del Campeonato Nacional de Supercross, cuando un niño le prestó una Yamaha del año ‘77, que tenía una pieza reparada y problemas en el cambio.
Le prestó también el uniforme, que le quedó grande, desde el casco hasta las botas, arregló el problema poniéndose una pañoleta, y todo se vino abajo faltando cuatro saltos para liderar el segundo heat, la máquina dio problemas.
Herold, 13 años, es originario del barrio Manchester, un asentamiento ubicado en las costas del Lago Xolotlán, donde tener una bicicleta es un lujo. Fue descubierto por el entrenador Miguel Lorío, a quien asombró por sus cualidades físicas y capacidad de entrenamiento. Hay varias casas comerciales dispuestas a patrocinarlo, pero ni una con capacidad de facilitarle la motocicleta. Es considerado el mejor corredor nicaragüense de su generación.
TENAZ
A pesar de recibir el consejo de que se vaya olvidando del motocross, Roland Herold se mantiene entrenando su físico, por si acaso aparece alguien dispuesto a concederle una moto.
Su inestabilidad alimenticia, dada la pobreza en que vive, lo ha hecho desistir del boxeo, un deporte para el que se le detectaron cualidades especiales por su fortaleza y agilidad.
Este año, Herold retomó los estudios, aprovechando que sus amigos ya no se burlaban tanto de él, después que su nombre aparecía en los medios de comunicación.