Edgard Rodríguez C. [email protected]
Alguien me comentaba que uno de los mayores problemas de Maels Rodríguez, todavía sin ser firmado, es el tiempo.
Y no propiamente porque esté viejo. Tiene 24 años.
El problema es el tiempo en el cual fue mostrado a los equipos, justo cuando la mayoría de éstos tienen definido su presupuesto, cubiertos sus cupos y asignadas sus visas.
Desde el punto de vista administrativo, agregar un jugador a medio camino, demanda la salida de otro, a menos que un plantel no esté completo.
Pero claro, en todo hay excepciones.
Si Maels ha vuelto a mostrar la poderosa recta que lanzó en Sydney 2000, cuando los radares se movieron hasta 100 MPH, las valoraciones serían distintas. Pero Rodríguez osciló entre 87 y 89. Eso disminuyó las expectativas.
¿Y con Oswaldo Mairena qué sucede? Puede ser también un problema de tiempo. El batallador zurdo pinolero va rumbo a los 30 años y sus antecedentes no son sólidos. De modo que el tiempo puede haberlo alcanzado.
Llegar a estas alturas del año y aún sin contrato es un poco complicado. No diría que no habrá chance, pero es difícil. El problema para Oswaldo se agudiza cuando además, como él dice, está sin representante.
Algo ocurrió, pero el nica cortó relaciones con Myles Harlow una vez en las Mayores y su nuevo agente Eric Goldsmith no pudo abrirle un espacio.
Pero el mayor inconveniente, son sus cifras. En dos ascensos con Chicago y los Marlins, Mairena acumula 2-3 y 6-06. En 35 innings, al nica le dieron 45 hits, 8 jonrones y le anotaron 24 carreras limpias. Eso es demasiado.
Uno ve a Oswaldo y se convence de que tiene material para lanzar en las Mayores. Es capaz de rectas de hasta 93 millas, con buen slider, sinker y cambio. El problema parece estar en el método. Enfrenta problemas para hacer uso de lo que tiene.
“Si miras a Mairena dile que no puede seguir así, sólo rectas y rectas. Tiene que variar”, me dijo en una ocasión Gordon Blakely, vicepresidente de los Yanquis.
A estas alturas, Mairena debería saber eso y mucho más. Eso sí, aún no bajará los brazos.