- David Solórzano del clan de los mejores
Francisco Jarquín Soto [email protected]
David Solórzano comenzó su carrera futbolística a los seis años en su natal Diriamba, jugando como delantero hasta que llegó a los 16 a Primera División con los Caciques del Diriangén.
Su fuerza mental, valorada por varios técnicos como su principal virtud, velocidad de piernas, y su contextura física, lo ubicó siempre entre los mejores desde temprana edad.
Su habilidad era tan evidente, que consiguió debutar con la Selección Nacional de Futbol Sub-17 a los 14 años, cuando se midió a Honduras en 1995.
“Ya desde esa edad (a los 14 años), no podía jugar con los infantiles a pesar que tenía la edad para hacerlo. Porque me miraba más fuerte y además era mucho más rápido. Se notaba una gran diferencia”, comenta Solórzano ahora de 23 años.
Fue líder en goles en las categorías menores en tres ocasiones en Diriamba y sub-líder en la Tercera División, en todas ellas funcionando como delantero. Pero su carrera de atacante se vio frustrada en algunos partidos después de debutar con los diriambinos, sencillamente porque había demasiados delanteros en el equipo blanquinegro.
“Incluso cuando llegué a la Sub-17, Florencio Leiva me dijo que si podía jugar como defensor y claro que le dije que sí, porque uno llega a las selecciones a jugar donde lo pongan para ganarse un espacio”, comenta Solórzano, considerado del clan de los mejores jugadores del país.
A su edad, al igual que muchos de la Selección Nacional, tiene gran experiencia en Selecciones Nacionales. Jugó en la Sub-17, Sub-20, Sub-21, la Olímpica y desde los 18 años lo hace en la Mayor. Tiene tres campeonatos nacionales, dos conseguidos con los Caciques del Diriangén y uno con el Real Estelí.
Se dice que su nivel es tan bueno, como el que tienen los defensas Mario Gastón, Carlos Alonso, Hevel Quintanilla y Jaime Ruiz. También se dice que es de los mejores en la marcación y quitando balón por eso también funciona como volante de contención.
TIRO DE PENALTI
¿Tenés tu carrera?
“Llegué hasta tercer año de Ingeniería en Sistema pero por dedicarme al futbol la abandoné por completo, aunque quiero continuar este año”.
¿Sos casado?
“Sí, tengo a mi esposa y una niña que acaba de cumplir un mes de nacida. Se llama María Milagros”.
¿Cuál ha sido tu mejor momento?
“Cuando debuté con la Sub-17 en un partido contra Honduras. Es indescriptible lo que se siente escuchar el Himno Nacional de Nicaragua antes de un juego”.
¿Tu mayor debilidad?
“Soy muy impulsivo. Y eso me ha causado muchos problemas en la cancha”.