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La visita del gobernador Bush
El gobernador del Estado norteamericano de Florida, Jeb Bush, se encuentra en Nicaragua —como parte de un periplo por Centroamérica—, con el objeto fundamental de pedir apoyo para que la ciudad de Miami sea designada como sede del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
Además, para respaldar el objetivo principal de su visita, el gobernador Bush —hermano menor del actual Presidente de Estados Unidos, George W. Bush— se hace acompañar por unos ochenta inversionistas floridanos que tendrían interés en promover la expansión de las relaciones económicas y comerciales de la Florida con Centroamérica.
Pero la misión del gobernador Bush comenzó con mal pie, el lunes de esta semana, en Costa Rica, donde el presidente Abel Pacheco le negó el respaldo solicitado para Miami, al parecer porque el Gobierno tico ya se había comprometido a respaldar a Puerto España, capital de Trinidad y Tobago, el pequeño estado insular del Caribe que aspira también a ser la base de la secretaría permanente del ALCA.
Además de Miami y Puerto España también Atlanta de Estados Unidos y las capitales de Panamá y México aspiran a ser la sede del ALCA. Y en lo que respecta a Nicaragua, ayer el presidente Enrique Bolaños, durante la ceremonia de condecoración al gobernador Bush, comprometió prácticamente el respaldo del Gobierno nicaragüense a la candidatura de Miami.
En realidad, la lógica de la conveniencia nacional indica que Miami es la ciudad más apropiada para sede del ALCA, en primer lugar porque entre Nicaragua y la gran urbe floridana hay vínculos bien enraizados, estables y provechosos; porque la mayor parte de la emigración nicaragüense radica en esa ciudad estadounidense de donde procede el grueso de las remesas familiares; y porque entre Nicaragua y la más grande ciudad de la Florida existe un intercambio económico y comercial de mucho mayor volumen y futuro que con las otras ciudades que pretenden también la sede del ALCA.
Pero no sólo para Nicaragua es más conveniente que Miami sea la sede del ALCA, en vez de México, Panamá, Puerto España o Atlanta. También es mejor para todos los países de América Latina y el Caribe. Al respecto en octubre del año pasado el periodista argentino especializado en relaciones de EE.UU. con América Latina y el Caribe, Andrés Openheimer, destacó en su columna semanal de El Nuevo Herald una serie de ventajas que avalan a la ciudad de Miami para ser la capital del libre comercio de las Américas.
En efecto, según Openheimer entre Miami y numerosas ciudades importantes de América Latina se hacen cada semana 1,196 vuelos de avión, sin escalas, mientras que con Atlanta sólo 363; con Puerto España, 206; con Panamá, 202; y con Ciudad México, 123. En Miami hay 31 líneas aéreas que vuelan a distintos países del ALCA, mientra que México tiene únicamente 22, Puerto España 11, Panamá también 11, y Atlanta sólo 4.
Por otra parte, de acuerdo con los datos de Openheimer en Miami viven y trabajan más personas originarias de los países miembros del ALCA que en cualquiera de las otras ciudades cuyas autoridades quieren ser la sede de la coordinación del libre comercio. Según el periodista argentino radicado en Estados Unidos, en Miami viven más de 86 mil nicaragüenses, 80 mil colombianos, 71 mil haitianos, 35 mil hondureños, 28 mil peruanos y 26 mil venezolanos. Y un 68 por ciento de los habitantes de Miami hablan un idioma que no es el inglés, o sea español, portugués y francés.
Y hay todavía otros factores muy importantes que abonan a la candidatura de Miami, como el hecho de que 550 compañías multinacionales de Miami tienen negocios con América Latina y el Caribe, así como 99 bancos y 30 agencias de bancos extranjeros. En Miami hay igualmente una gran cantidad de bufetes de abogados con mucha experiencia en asuntos latinoamericanos y caribeños.
En realidad, la única razón importante que se puede esgrimir contra Miami, aparte de la política e ideológica, es que su controles migratorios son demasiado rigurosos y molestos, inclusive para diplomáticos. Pero éste es apenas un detalle que las autoridades miamenses podrían resolver a cambio de que la llamada “capital del sol” sea escogida como sede del ALCA.