Deysi Valle Ruiz
La muerte del señor Carlos Guadamuz no debe quedar impune. Ya el héroe y mártir de las libertades públicas nos enseñó que cada quien es dueño de su propio miedo. No todos estamos listos para morir y enfrentar a esa desconocida que es la muerte, pero la violación a los derechos humanos es un crimen. Si no actuamos defendiendo a los humildes de los poderosos se podrá formar otra tiranía nefasta de muchos años y nosotros sosteniéndola con nuestras costillas.