- Ministro asegura que es una medida de protección ante los problemas de la transnacional en Italia
- Dos bancos nicaragüenses y uno panameño ejecutaron ayer el embargo preventivo
Amparo Aguilera yMario José [email protected]
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Parmalat nica embargada
| Ministro asegura que es una medida de protección ante los problemas de la transnacional en Italia |
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| Dos bancos nicaragüenses y uno panameño ejecutaron ayer el embargo preventivo |
Amparo Aguilera y
Mario José Moncada
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Dos bancos nacionales ejecutaron ayer un embargo preventivo a la empresa Parmalat Nicaragua, por un monto aún no precisado.
Según el Gobierno nicaragüense, el embargo es una medida de protección ante cualquier demanda de los acreedores internacionales de Parmalat-Italia, que enfrenta problemas financieros por irregularidades contables.
La medida fue tomada un día después que Parmalat-Brasil, la mayor filial de la transnacional en Latinoamérica, anunciara que necesitaba más recursos para evitar su cierre definitivo, tras acogerse a la ley de bancarrota.
El ministro de Fomento, Industria y Comercio (Mific), Mario Arana, confirmó la acción tomada ayer tarde por los bancos de América Central (BAC) y de la Producción (Banpro), indicando que es un escudo de protección para garantizar que la empresa en Nicaragua “continúe sus operaciones de manera estable, sin que sea afectada por la crisis internacional” de la transnacional, el séptimo grupo más importante de Italia.
El asesor legal de Parmalat-Nicaragua, Orlando Murrillo, no negó ni confirmó la acción legal, pero señaló que “es comprensible que los bancos quieran tomar alguna precaución ante cualquier eventualidad que quiera venir del exterior, porque financieramente la empresa está sólida”.
“No es de asustarse si eso ocurrió u ocurre. La razón del BAC o del Banpro es comprensible, como acreedores domésticos, es para protegerse de cualquier invasor extranjero”, añadió.
Desde diciembre pasado la transnacional italiana se ha visto envuelta en un escándalo financiero por un faltante contable que ya alcanza los 18 mil millones de dólares, según informó ayer el ministro italiano de Actividad Productiva, Antonio Marzano, al término de un encuentro con el administrador extraordinario de la compañía, Enrico Bondi, informaron las agencias internacionales de noticias.
El ministro Arana dijo desconocer el monto del embargo preventivo, pero aseguró que Parmalat-Nicaragua tiene deudas menores con los bancos. “No es algo que la empresa no pueda manejar con sus operaciones normales. No están insolventes”, indicó.
“Efectivamente esta medida la hemos estado conversando con Parmalat y los bancos. Es una medida preventiva que le da más seguridad a las operaciones de la empresa en Nicaragua, en el sentido que evita acciones de fuerzas del extranjero que puedan entorpecer sus labores”, sostuvo Arana al ser consultado por LA PRENSA.
Señaló que los bancos han manifestado su interés de asegurar el funcionamiento normal de Parmalat-Nicaragua, y de evitar que la crisis internacional del grupo empresarial italiano afecte las operaciones de la subsidiara en Managua.
Arana dijo que el presidente ejecutivo de la empresa, Aldo Camorani, sigue al frente de la misma, y agregó que la empresa “está sana y solvente”.
“La medida es para asegurar que la empresa siga funcionando, que no venga a afectarla alguna demanda internacional”, sostuvo Arana y agregó que se ha acordado que los funcionarios de la empresa brinden en los próximos días una conferencia de prensa, para aclarar la situación a la opinión pública.
LA PRENSA intentó obtener las versiones de Camorani y de los bancos mencionados pero no fue posible localizar a los funcionarios de primer nivel, únicos autorizados a emitir versiones oficiales. Al enterarse del embargo preventivo, los productores locales reaccionaron preocupados. Los diferentes gremios coincidieron en que éste “traerá aprietos”, si llega a implicar un cierre de las operaciones de la empresa, ya que serían alrededor de 3,000 productores locales los que no tienen capacidad de almacenar leche.
Ariel Cajina, presidente de la Federación Centroamérica del Sector Lácteo (Fecalac), comentó que un embargo de esa naturaleza podría conllevar a una afectación, como la que padece actualmente Brasil.
“Si está embargada indudablemente causará trastornos en los que están vinculados en su proceso de comercialización”, indicó. Advirtió que la sociedad en general también se vería afectada, ya que la empresa es la que comercializa la mayor parte de leche pasteurizada.
Daniel Núñez, presidente de la Comisión Nacional Ganadera (Conagán), dijo que esta situación podría dejar a “miles” de lecheros con su producto a la deriva.
“Estamos en el verano, con malos caminos, sin financiamiento, y si la Parmalat deja de acopiarnos, con ese embargo, será un golpe”, vaticinó.
Álvaro Fiallos, presidente de la Unión Nicaragüense de Agricultores y Ganaderos (UNAG), destacó que si el embargo le permite un funcionamiento normal a la empresa, la afectación a la economía nacional no será severa.
RADIOGRAFÍA
Parmalat se encuentra en Nicaragua desde hace seis años cuando la transnacional italiana compró el 100 por ciento de la empresa La Perfecta, propiedad de la familia Llanes.
Según cálculos de los productores, Parmalat acopia 200 mil litros de leche diario en el Pacífico y centro-oeste del país.
Este año espera recolectar 75 millones de litros, 10 millones más que en el 2003, lo que significará 20 millones de dólares.
La compañía tiene una planilla de 650 empleados directos.