La imagen de la Virgen de Candelaria en “La raya”, donde cientos de promesantes llegaron a pagar los milagros obtenidos.

Diriomo entre religión y paganismo

Hubo mucha devoción en La Raya y desorden en el hípico Edith Pineda [email protected] Diriomo sigue de fiesta. La tarde de ayer miles de personas participaron en las actividades dedicadas a la Virgen de Candelaria, unas en las religiosas y otras en las paganas. En la entrada principal de Diriomo, municipio de Granada, los visitantes […]

  • Hubo mucha devoción en La Raya y desorden en el hípico

Edith Pineda [email protected]

Diriomo sigue de fiesta. La tarde de ayer miles de personas participaron en las actividades dedicadas a la Virgen de Candelaria, unas en las religiosas y otras en las paganas.

En la entrada principal de Diriomo, municipio de Granada, los visitantes eran recibidos por la Virgen en “La raya”, la demarcación limítrofe entre Diriomo y Diriá.

Colocar a la Virgen en este punto es una tradición con más de 70 años, calcula Adolfo Delgado, presidente de la guarda de honor y quien por más de 24 años ha acompañado a la Virgen en estas fechas.

Ahí los promesantes encendían sus velas de sebo, bendecían flores en el manto de la Virgen, elevaban rezos o dedicaban salves ejecutadas por filarmónicos, en pago de promesas o como tributo a su patrona.

Era una muestra de fe y devoción de un pueblo que ayer se dedicó a la tradición religiosa, que concluyó con la quema de pólvora y la dejada de la Virgen en la casa de la patrona, de donde mañana partirá hacia la iglesia para la celebración litúrgica, la bendición de las velas y la tradicional procesión por las calles, hasta terminar en una alborada en el atrio de la iglesia de Diriomo.

SANGRE EN LA HÍPICA

A poca distancia de “La raya”, caballistas de toda Nicaragua alistaban sus animales para iniciar el desfile hípico en saludo a la Virgen de Candelaria.

Pero el evento fue opacado por el desorden y el desfile arrancó con más de una hora de retraso, a eso de las 2:30 de la tarde.

Se calcula que más de 200 montados llegaron a Diromo para participar en esta actividad, pero debido a la mala organización del evento, éstos jamás pudieron ser agrupados y hacer el recorrido completo a como tenían previsto.

La mayor cantidad de personas se concentró en el parque central para esperar a los montados, mientras el animador oficial de las fiestas desde una tarima pedía con insistencia que avanzaran, sin lograrlo.

Por más de una hora, la única carroza comercial que participó en el hípico estuvo estacionada en medio de la calle porque la gran cantidad de personas y la rala presencia policial le dificultaba la marcha.

Al final los montados aparecieron en grupos dispersos en diferentes puntos de la ciudad y, antes de las seis de la tarde, muchos caballistas de otras ciudades decidieron emprender su viaje de regreso.

EL PLEITO

En medio del desorden de la hípica y bajo los efectos del alcohol, un grupo de jóvenes protagonizaron un violento enfrentamiento en un bar ubicado frente al parque central de Diriomo y uno de los involucrados resultó con una herida en la cabeza.

Los agresores fueron trasladados a la estación policial del municipio. Según el capitán Juan José Cerda, los familiares del lesionado no “presentaron denuncia”, lo cual le impedía dar detalles del incidente.

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