- Tenía negocios con el estafador Javier Alejandro Fugón Ubilla
Elízabeth Romero [email protected]
El ex juez Néstor Herrera, declarado recientemente culpable por el asesinato atroz de su esposa, la joven abogada Tania Lorena Silva Reyes, tenía nexos con mafiosos, revelaron investigaciones de la Policía.
Herrera, quien ha apelado al fallo condenatorio, no sólo se relacionó con los narcotraficantes con los cuales tenía tratos su suegro William Silva, sino que hizo negocios con un reconocido estafador, ahora prófugo Javier Alejandro Fugón Ubilla, confió uno de los efectivos que participó en las investigaciones sobre el crimen en contra de la joven abogada.
En marzo del 2002, Fugón Ubilla se vio envuelto en varios escándalos tras falsificar escrituras de propiedad y cédulas de sus víctimas. En esa época enfrentó 15 juicios en los tribunales de justicia, por transacciones fraudulentas de propiedades y de compra venta de carros robados.
Según el informante, un mes antes del crimen, Tania y una de sus parientes se encontraron a Fugón Ubilla en la calle y le comentaron a Herrera, pero esto ya era de su conocimiento pues el propio Fugón Ubilla lo había llamado telefónicamente a Herrera pidiéndole que volvieran a trabajar.
“Todo eso lo sabía Tania”, comentó la fuente policial quien refirió que todos esos nexos, incluso la traición en contra de su padre William Silva, los había recogido la muchacha en un diario que la Policía no encontró.
En ese diario, Tania habría recordado la forma en que Herrera se conectó con narcotraficantes guatemaltecos, para liberar al conductor del furgón en el cual se trasegaron más de 100 kilos de droga y que señalaba a William Silva como la persona que cambió las papas por droga.
A Herrera no le importó sacrificar a su suegro William Silva, logró la libertad del guatemalteco y recomendó a su suegro que no acudiera a las citatorias judiciales.
A la tercera cita, llegó con William Silva al Tribunal de Apelaciones de Estelí donde se ventilaba su causa. Ingresó solo y al salir, le dijo que “todo está arreglado”. Pero no le explicó que había una orden de arresto en su contra, que obligó su suegro a huir por mucho tiempo.
Fue el mismo Herrera quien acompañó a su esposa Tania para ayudar a huir a William Silva a través de El Guasaule.
El regreso de William Silva y los reclamos constantes de Tania, según atestiguaron los familiares en ese momento, enfurecieron a Herrera, quien habría planificado el crimen por considerar que el regreso de su suegro podía revivir todo.