Las elecciones primarias resucitan a demócratas

Sergio Muñoz [email protected]

Con el inicio de las elecciones primarias en Estados Unidos mejora el panorama electoral de los demócratas al surgir cuatro candidatos presidenciales con posibilidades de competir contra George W. Bush.

De Iowa a Nueva Hampshire, en apenas una semana, el electorado demócrata ha visto renacer sus esperanzas de tener un candidato competitivo en la elección presidencial de noviembre. El senador por Massachusetts, John Kerry, ganador de las asambleas de Iowa y de la primaria de Nueva Hampshire, se convierte ya en el primer candidato presidencial demócrata con posibilidades reales de derrotar a George W. Bush. Después de sus victorias ya hay encuestas de opinión que lo muestran ganándole a Bush si la elección se realizara hoy.

De Iowa a Nueva Hampshire Kerry se hizo presidenciable y hoy, más que nunca, este aristócrata de Boston se comporta como presidente, tiene el porte de un presidente, habla como presidente y, lo más importante, tiene una experiencia militar y política que el actual presidente no tiene y que puede convencer a los votantes que quitar a Bush no implica riesgo a la seguridad nacional.

El historial de Kerry es rico y variado. Después de graduarse en Yale, Kerry se alistó para combatir en Vietnam y fue condecorado por su valentía. De regreso a casa, se convirtió en un prominente activista contra la guerra. Estudió derecho y ganó fama como fiscal de línea dura en la lucha contra el crimen organizado. En 1984 ganó un escaño en el Senado donde se ha distinguido por defender el medio ambiente y combatir la corrupción de grandes corporaciones.

Pero la buena fortuna de los demócratas no se agota con Kerry. También el senador por Carolina del Norte, John Edwards, ha visto crecer su estatura presidencial en un lapso muy corto. De origen humilde, Edwards estudió leyes en una universidad estatal y después de graduarse se volvió millonario defendiendo a individuos comunes y corrientes contra grandes compañías y poderosos hospitales.

Edwards, quien apenas ingresó a la política en 1998 ganando un escaño en el Senado, ganó el segundo lugar en las asambleas de Iowa y cuarto en Nueva Hampshire. La elocuencia y la sencillez son dos de sus características personales primordiales. Ser oriundo del sur del país podría darle, si no la Presidencia por lo menos la Vicepresidencia en un paquete con Kerry o con Dean, los candidatos de estados del norte. La semana próxima, Edwards tendrá su prueba de fuego en las primarias de Carolina del Sur, que está obligado a ganar.

Por su parte, el ex-gobernador de Vermont, Howard Dean, ha visto disminuida su buena fortuna, sobre todo considerando que previo a las asambleas de Iowa, Dean se perfilaba como la gran sorpresa de la carrera presidencial. Su acelerado surgimiento en las encuestas tuvo un efecto nocivo en el resto del plantel demócrata pues, de hecho, los desapareció del mapa político. Sin embargo, poco le duró el gusto de estar en la punta pues en Iowa, Dean quedó relegado al tercer puesto y luego se hundió más con un discurso atolondrado que lo convirtió en el hazmerreír de la nación entera. El tema central de la campaña de Dean, su oposición a la guerra contra Irak, si bien tiene resonancia entre los jóvenes, despierta enorme suspicacia en el resto de la ciudadanía que, atemorizada por los sucesos del 11 de septiembre, ve en Bush una mano firme, decidida a proteger al país del terrorismo.

El cuarto candidato es el general Wesley Clark. Graduado con honores en la academia militar de West Point, Clark continuó sus estudios en Oxford, Inglaterra, gracias a la famosa beca Rhodes que se otorga a quienes se destacan en la academia y en el deporte. Clark también sirvió con distinción en Vietnam y recibió la medalla al valor y el preciado Corazón Púrpura que se le da a quienes resultan heridos en combate. La gravedad de sus heridas lo obligaron a permanecer más de un año convaleciendo en un hospital. Clark fue el Comandante Supremo de las fuerzas de la OTAN en la campaña de Kosovo.

El distinguido general llegó tarde a la carrera presidencial y además no participó en las asambleas de Iowa. En Nueva Hampshire, sin embargo, logró un digno tercer lugar y es un candidato que ya alguna vez ha salido favorito sobre Bush en las encuestas.

La ronda de elecciones primarias apenas comienza. El martes tres de febrero se celebrarán 7 elecciones primarias y los resultados del Súper Martes harán que se despeje un poco más el camino a la nominación. A partir de hoy, sin embargo, los demócratas dormirán más tranquilos sabiendo no sólo que hoy Bush parece vulnerable sino que ellos cuentan ya con cuatro candidatos competitivos.

El autor es miembro del consejo editorial de Los Angeles Times.

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