- En reconocimiento a los valores humanísticos de este médico granadino, el Presidente de la República, Enrique Bolaños, impuso la Orden en el Grado Gran Cruz
Emilio ZambranaCORRESPONSAL/[email protected]
“Granada ha hecho singular estima de este joven médico que convirtió su profesión en testimonio vivo de fiel apostolado. Toda fiesta familiar o social, espectáculo público y el sueño de su alcoba, terminan para él cuando se le llama para que intervenga con su ciencia a mitigar el dolor ajeno”, escribió sobre el doctor Silvio Cuadra Sáenz, el doctor Alejandro Barberena Pérez, en 1971.
El Presidente de la República, ingeniero Enrique Bolaños Geyer, impuso al médico granadino la Orden Rubén Darío, en el Grado de Gran Cruz, en una ceremonia realizada el pasado domingo, en su vivienda, ubicada en la Calle Atravesada.
El mandatario destacó los valores humanísticos del médico a lo largo de su vida profesional, puestos al servicio de la sociedad “sin importarle el tiempo, ni el cansancio”, apuntó el presidente Bolaños, ante familiares y amigos del homenajeado.
Luego de la lectura del Acuerdo Presidencial, el presidente Bolaños impuso la Orden a un doctor Cuadra emocionado, frente a médicos amigos y de distintas generaciones.
MÉDICO DE LOS POBRES
Cuadra Sáenz en uno de los médicos más respetados y goza del aprecio de la sociedad granadina por sus aportes a la medicina y su inclinación por los desposeídos que acuden a su consultorio en busca de consulta o un medicamento, sin costo alguno.
“Es un excelente médico y éste es un reconocimiento a su fructífera labor como profesional de la medicina”, manifestó el presidente Bolaños.
Dos de sus buenos amigos, el doctor Fernando Zelaya Rojas, ex magistrado de la Corte Suprema de Justicia y uno de sus discípulos, el médico Eddy Rose, coincidieron en señalar en que la entrega de la Orden a Cuadra Sáenz es un reconocimiento a una labor humanista en las ciencias médicas.
SU INGRESO A LA ESCUELA DE MEDICINA
El doctor Cuadra Sáenz nació en Granada, donde está ubicado el edificio de la fábrica E. Chamorro & Cía. Es hijo de don José Cuadra Castillo y doña Feliciana Sáenz Castro. Aprendió las primeras letras en el colegio de la niña Ricarda Barberena Díaz. La escuela secundaria la continuó en el Instituto Nacional de Oriente, graduándose de bachiller a los 18 años, en 1942.
Su pasión fue siempre la medicina interna. El empeño y dedicación por los estudios, así como la atención a los primeros pacientes, lo revelaron como un clínico con mucho atino en sus diagnósticos. Recuerda el doctor Cuadra que fue el doctor César Lacayo quien lo empujó y motivó a estudiar medicina, graduándose en 1951 en la Escuela de Medicina de la Universidad de Oriente y Mediodía.
Empezó a laborar como médico residente en el antiguo Hospital San Juan de Dios, en donde trabajó seis arduos años, sin horario alguno para atender a los pacientes.
“Los casos de cirugía menudeaban y Silvio Cuadra, luchando de abajo para arriba, con el bisturí en mano, hizo maravillas adquiriendo notoriedad”, escribió Barberena Pérez.
EL DOMUS AUREA DEL DOCTOR CUADRA
El doctor Cuadra Sáenz contrajo matrimonio con doña Berta Chamorro Barillas, procreando 12 hijos, de los cuales dos ya fallecieron.
En su hogar todas las tardes se sienta en su mecedora en la amplia acera de la Calle Atravesada a conversar con su esposa, bien con alguno de sus hijos o algún amigo médico.
“Silvio Cuadra es una eminencia médica que todo se lo debe a Granada; cultura científica, reputación profesional… con sus hábiles manos de cirujano es un artista de la cuchilla”, destaca el doctor Barberena Pérez.
Sencillo en su vida privada, de aspecto introvertido, tiene el don de la palabra y la sabiduría, la que ha transmitido a sus colegas más jóvenes.
Actualmente tiene su consultorio en la calle Real Xalteva y atiende en el Hospital Amistad Japón-Nicaragua. —¿Cuándo se retirará doctor Cuadra? “Cuando muera”, dijo con vehemencia.