- Si Brasil reduce su exportación, podría obtenerse una cotización superior a los
85 dólares
María Antonia López M. [email protected]
Un revuelo en el mercado internacional del café, está causando el aumento del precio de futuro que se registra para el mes de julio del presente año, lo cual implica buenos augurios para la recuperación productiva del rubro en Nicaragua, indicó Francisco Lanzas, presidente de la Asociación de Cafetaleros de Matagalpa (Asocafemat).
El precio más alto a julio que cerró hasta ayer por la mañana alcanzaba los 80 dólares por quintal, el cual podría aumentar hasta en 85 o más si la exportación brasileña, principal productor mundial, disminuye tal como están previendo los expertos en el mercado, agregó Lanzas.
Añadió que los expertos están atentos al ingreso del café de Brasil uno de los mayores productores del mundo. “Si ellos entregan 50 millones de sacos en la presente cosecha, el precio bajaría hasta un poco más de cincuenta, pero si reducen a 40 millones de sacos, es posible llegar a más de ochenta”, detalló Lanzas.
Por su parte, Roberto Bendaña, presidente de la Asociación de Cafés Especiales de Nicaragua (ACEN), estimó que el precio de 80 dólares por quintal, es muy alentador luego que el mismo se mantuvo hasta en un vaivén de unos 30 dólares menos en los últimos años, con la consecuente caída de las exportaciones de los países productores, fundamentalmente Centromérica, donde fue urgente tomar medidas para mitigar el daño económico y social palpado en los últimos tres años.
Agregó que también, los otros productores, como Colombia, Vietnam y de América Latina, han reducido sus exportaciones lo que obliga a una recomposición del mercado.
Bendaña indicó que la posibilidad de tener buen precio es un indicador de recuperación para los productores, quienes deben tener una nueva oportunidad con el sistema financiero para solventar las deudas contraídas en períodos anteriores.
Sobre el particular Lanzas, explicó que precisamente los productores siempre han planteado que debe comprenderse al café como un rubro rentable y que se les debe permitir que las deudas sean reestructuradas a un plazo de diez años, ya que está demostrado, que cada tres años, el café debido a su características agronómicas, es capaz de tener rendimientos muy altos, como está sucediendo en la presente cosecha.
Por el contrario, indicó que ya los bancos están comenzando a enviar las notificaciones de cobro a los productores, en muchas de las cuales se está tratando de fijar el precio del quintal, lo cual implicará un problema para aquellos productores que en algún momento podrían perder la oportunidad de aprovechar el movimiento hacia arriba que registra el mercado.
Agregó el productor matagalpino que la cosecha actual apunta hacia la obtención de un millón 500 mil quintales de café, un poco superior a la del año pasado, debido al problema climatológico que se presentó el 26 de diciembre del 2003, cuando hubo una fuerte lluvia que causó la caída del grano maduro en una gran parte de las fincas.
Cifras preliminares indican que la pérdida por caída del grano se puede estimar en un 10 al 15 por ciento, ya que para esa fecha, recién habían pagado la catorcena a los cortadores y debido al feriado del 25 de diciembre, no habían muchos cortadores en la fincas, lo cual dio lugar a que no se pudiera levantar con prontitud la cosecha.