“La condonación no es la solución”

El titular de Hacienda, Eduardo Montealegre, asegura que “sin la pesada carga de la deuda externa” la inversión pública anual aumentará a partir de ahora, pues este año será superior en 1,300 millones de córdobas con respecto al 2003 Mario José Moncada [email protected] Para el Ministro de Hacienda y Crédito Público, Eduardo Montealegre, la condonación […]

  • El titular de Hacienda, Eduardo Montealegre, asegura que “sin la pesada carga de la deuda externa” la inversión pública anual aumentará a partir de ahora, pues este año será superior en 1,300 millones de córdobas con respecto al 2003

Mario José Moncada [email protected]

Para el Ministro de Hacienda y Crédito Público, Eduardo Montealegre, la condonación de gran parte de la deuda externa en el marco de la Iniciativa para Países Pobres Altamente Endeudados (HIPC), abre “un sendero” para que Nicaragua logre un verdadero desarrollo, junto a otros grandes proyectos como el Plan Nacional de Desarrollo (PND) y el acuerdo de libre comercio negociado con Estados Unidos (Cafta).

Según sus proyecciones, estos tres aspectos conformarían “las bases fundamentales” para alcanzar un crecimiento económico sostenible, lo que significa lograr que el Producto Interno Bruto (PIB) o la generación de la riqueza nacional, no sufra altibajos entre un año y otro, sino por el contrario un ascenso cada vez mayor.

“Eso implica disciplina, orden, seguridad macroeconómica, enfoque en exportaciones, en inversión privada y pública, todo eso te genera empleos y se disminuye pobreza”, sostiene, al destacar que el haber alcanzado el punto de culminación de la HIPC abre esa puerta para empezar a recorrer ese sendero del que habla.

El haber logrado abrir esa puerta es un logro que no debe ser desperdiciado, porque señala que “no hay una segunda HIPC”.

—¿Ahora que ya se alcanzó el punto de culminación de la HIPC, qué puede esperar la población nicaragüense?

—Lo que tenemos que hacer es que las políticas estén orientadas a mayor crecimiento económico para aumentar los ingresos, y que la política del gasto público sea más racional y podamos hacer más, ésa es parte de la estrategia que tenemos para el futuro.

—Y de dónde van a salir esos recursos?

—Las recaudaciones fiscales están proyectadas en 10,800 millones de córdobas para el 2004, y el gasto como en 15,700 millones, entonces tenemos un déficit de 4,900 millones. Claro que ahora ese déficit y el gasto van a ser menores, ahora que logramos culminar la HIPC y quitemos el gasto de los intereses que antes estábamos pagando, que en número redondos serían 1,700 millones de córdobas.

—¿Esa cifra sería para este año?

— Sí, porque como beneficio de la HIPC ya no vamos a pagar esos intereses. Por eso es que la HIPC es importante, porque vamos disminuyendo el déficit y al mismo tiempo tenemos recursos frescos para continuar financiando ese déficit, mientras nosotros podemos ir generando más recursos. Lo importante de financiar ese déficit es con recursos concesionales como el crédito del Banco Mundial de 70 millones de dólares aprobado el jueves que vamos a pagar a 40 años de plazo, lo que es sumamente sostenible a largo plazo porque lo podemos pagar.

—¿Cómo vendría esta mayor generación de ingresos?

—Vía crecimiento económico que viene de inversión privada y pública.

—¿Vendría también ampliando la base tributaria?

—Además de eso, pero lo que verdaderamente genera mayores ingresos es el crecimiento económico.

—Pero don Róger Arteaga, el director de Ingresos, decía que es importante aumentar la base tributaria, y los expertos fiscales decían que actualmente Nicaragua deja de percibir el equivalente al 12.5 por ciento del Producto Interno Bruto por exoneraciones y evasión fiscal.

—Obviamente, es parte del trabajo que tenemos que hacer. Hay que ver qué es una exoneración, es un subsidio escondido, lo mejor es que si se la vamos a dar a alguien sea a través del gasto, para que todo el mundo sepa a quiénes estamos subsidiando… entonces es parte del proceso del ordenamiento de las finanzas y de repente nos vamos a dar cuenta que no queremos subsidiar a alguien.

—¿Y ahora cuánto dejamos de percibir por las exoneraciones?

—Bueno, es difícil calcularlo exactamente, pero de todos modos es parte del proceso que tenemos que hacer en el futuro.

—¿Reduciéndolas?

—Eso o cambiándolas, pues quitémosla y devolvámosla por subsidios para que sepamos quién las recibe.

—Uno de los planes de la HIPC es aumentar la inversión pública, ¿qué beneficios tendrá el nicaragüense a corto plazo?

—Por ejemplo beneficios a corto plazo: en el 2004 el programa de inversión pública es 1,300 millones de córdobas más que el año pasado, y eso lo negociamos al final entre julio y agosto, porque (los organismos internacionales) han venido viendo el progreso que hemos hecho en la responsabilidad y manejo de las finanzas públicas, y porque entre más inversión haya, sea pública y privada, más crecimiento económico hay, porque eso es lo que necesitamos para generar más ingresos y disminuir el déficit.

—¿Entonces, el Gobierno tiene la meta también de aumentar el crecimiento de la economía?

—Si vos ves el beneficio de este ordenamiento, de la culminación de la HIPC, es que en el 2002 crecimos uno por ciento, en el 2003 revertimos la tendencia de la caída que traíamos y crecimos 2.3 por ciento, y en el 2004 está programado 3.7 por ciento, entonces ya por primera vez el crecimiento del 2004 será mayor que el crecimiento poblacional (del 2.6 por ciento). Eso se debe en parte porque hay mayores recursos para inversión pública, acompañados con los precios internacionales, el crecimiento de la economía mundial y esperamos mayor inversión privada, porque ya no tenemos la deuda externa y eso lo van a sentir poco a poco, no va de la noche a la mañana, todos los nicaragüenses.

—¿La condonación entonces no es la panacea?

—Por eso es importante que le transmitamos a los nicaragüenses que la condonación de la deuda no es la solución, pero es una contribución importante para solucionar los problemas que, con deuda o sin deuda, tenemos que solucionar, pero es mucho mas fácil tratar y enfocarse en solucionar esos problemas sin tener la pesada carga de la deuda externa.

—Para el 2005 se espera que el crecimiento económico llegue al 5 por ciento ¿eso es así?

—Ésa es la meta inicial, pero tenemos que alcanzar niveles sostenibles de crecimiento. Tenemos que asegurarnos que no tengamos esos vaivenes, alto y bajo crecimiento entre un año y otro, sino que vayamos creciendo de manera sostenible, que es la otra gran ventaja que nos da la iniciativa HIPC, porque al tener menos deuda, al tener recursos concesionales a largo plazo, y todo al estar enfocado en el crecimiento económico, nos vamos a poder enfocar en mayor crecimiento sostenible.

—A propósito de ese crecimiento en la inversión pública ¿a cuánto ascenderá este año?

—El programa de inversión pública no está todo en el presupuesto, también en otras entidades, pero son 5,900 millones de córdobas. Ese nivel de inversión pública es el más alto que ha habido desde 1999 luego del huracán Mitch, con la diferencia que con este fenómeno la plata se ocupó para reemplazar la infraestructura destruida, ahora no, será para construir nueva infraestructura.

—Habla que este año habrá un incremento de 1,300 millones de córdobas en inversión pública ¿y en el 2005?

—No recuerdo.

—¿Pero sería mayor que este año?

—Debería ser.

—¿Qué otros impactos tendrá la reducción de la deuda en el nicaragüense?

—Sabés que si debés 7,400 millones de dólares en términos nominales (el saldo de los préstamos desembolsados más intereses) sobre cinco millones de habitantes que tiene el país, y ahora después de la HIPC nos van a quedar 2,537 millones, obviamente debés menos por habitante, pero eso para fines de cálculo de la deuda per cápita. Pero lo importante para el ciudadano nicaragüense es que al tener menos deuda, vamos a enfocarnos en un mayor crecimiento, al tener mayor crecimiento, vamos a tener mayor inversión y generación de empleos y por lo tanto disminución de la pobreza. Es importante ahora enfocarnos en el sendero del crecimiento, a través de nuestros propios esfuerzos, a ser responsables en el manejo de la macroeconomía que va a premiar ese crecimiento.

—¿De quién es el crédito por lograr la condonación?

—La condonación de la deuda es un esfuerzo de todos los gobiernos democráticos o gobiernos electos desde 1990, el esfuerzo del Ejecutivo, del Legislativo y por supuesto es el resultado del sacrificio de todos los nicaragüenses para quitarnos de encima ese gran peso.

UNO A UNO

El Banco Central de Nicaragua (BCN) en coordinación con el Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP), iniciarán en los próximos meses un proceso de negociación con cada uno de los países a los que se les debe, para formalizar el perdón de la deuda externa.

El titular de Hacienda, Eduardo Montealegre, espera que este proceso sea terminado a lo largo de este año, y sostuvo que aún se está programando el calendario de reuniones con cada uno de estos países, entre los que se encuentran aquéllos que son miembros del Club de París y que son naciones desarrolladas, y otros que no integran ese grupo como Costa Rica.

Otros países con los que Nicaragua debe negociar son: Libia, Irán, Argelia, Polonia, Hungría, India, China Popular y Corea del Norte.

La llamada esperada

El jueves el Ministro de Hacienda, Eduardo Montealegre, recibió lo que calificó como “una llamada histórica”, mientras el equipo de LA PRENSA se disponía a realizarle esta entrevista.

Habían pasado no menos de tres minutos cuando la asistente de Montealegre entró al despacho, ubicado en el cuarto piso del Ministerio de Hacienda, frente a la Asamblea Nacional y le entregó una pequeña nota. El asunto no podía esperar.

Montealegre se disculpó y pidió suspender momentáneamente la entrevista, “para atender una urgente llamada” desde Washington, Estados Unidos.

“Ve, te vas a llevar una primicia hoy, qué suerte”, reveló Montealegre, pero sin entrar aún en mayores detalles.

Inmediatamente se levantó para atender la inesperada llamada telefónica: “Sí doña Amparo, que bien, gracias, es una noticia sumamente importante”, contestó Montealegre.

Eran las 12:22 minutos del mediodía, hora de Managua. Montealegre acababa de recibir la confirmación de parte de la representante del Banco Mundial en Nicaragua, Amparo Ballivián, de que dicho organismo recién había confirmado por unanimidad el perdón de gran parte de la deuda externa de Nicaragua.

“Logramos la condonación Mario, doña Amparo me lo estaba diciendo, disculpáme, pero tengo que llamar al Presidente (Enrique Bolaños)”, reveló seguidamente Montealegre.

Inmediatamente sacó su teléfono celular, marcó un número y habló con Bolaños, quien en ese momento se encontraba en el departamento de Rivas, en una gira de trabajo.

“Presidente me acaban de confirmar, el Banco Mundial aprobó la condonación por unanimidad, hemos avanzado un 50 por ciento, sólo nos falta el voto del Fondo Monetario”, le informó al mandatario.

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