Edgard Rodríguez C. [email protected]
Luego de dos escabrosas campañas que pusieron fin a su permanencia en San Francisco, Marvin Benard ha encontrado una puerta abierta en los Medias Blancas de Chicago.
El batallador jardinero nicaragüense, fue firmado ayer por los Medias Blancas con un contrato de Ligas Menores y ha sido invitado a pelear un puesto durante el spring training.
“Yo sólo deseaba un chance para demostrar que aún puedo jugar en las Grandes Ligas”, explica el nica, quien actualmente milita con los Gigantes del Cibao en Dominicana.
Más que dudas en torno a su utilidad, Benard comenzó a proyectar cierto escepticismo sobre la salud de sus rodillas, sometidas al menos a tres intervenciones quirúrgicas.
Sin embargo, después de lo mostrado en Dominicana, donde además de batear sobre .300, se ha mantenido jugando a diario, los temores parecen haber desaparecido.
No obstante, su gran batalla será en los entrenamientos primaverales de los Medias Blancas, que intentan armarse mejor para prevalecer en la División Central este año.
“En mi carrera nada ha sido fácil, así que una lucha más no me inquieta. Yo iré al campo a dar lo mejor que puedo. Vamos a ver qué pasa después”, sostiene el artillero.
Lo primero que le espera a Benard es un manager latino como Ozzie Guillén. Eso no le garantiza un puesto. No ocurrió con Felipe Alou en San Francisco. Pero es mejor encontrar un conocido.
Segundo, va a un conjunto que tiene dos jardineros sembrados como Carlos Lee (LF) y Magglio Ordóñez (RF), en quienes además descansa gran parte de su poderío ofensivo.
Y tercero, el jardinero central titular del año pasado Cal Everett, se ha ido a Montreal. Así que hay chance de pelear con otros tres jardineros por dos o tres espacios este año.
Lo esencial, es que Benard ha recibido un chance. Y una vez más depende de él, hasta dónde se introduce.
LOS RIVALES
Magglio Ordóñez y Carlos Lee están sembrados y Cal Everett se ha ido. Los candidatos a jugar centerfield son Aaron Rowand, Joe Borchard, Willie Harris y quizá Marvin Benard.
Borchard es un prospecto altamente valorado que aún no cuaja. Tiene 25 años, mide 6.5 pies y pesa 220 libras. En dos ascensos ha bateado .222 (en el 2002) y .184 (en el 2003).
Rowand ha tenido mejor accionar. El año pasado resumió .282, con 6 jonrones y 24 remolques. Tiene 26 años. Un tercer rival es Willie Ortiz, quien resumió .204 el año pasado.