Yahil Iván Zeledón Ferrufino
Felicito al periodista José Adán Silva porque probó un poco de los malos ratos que pasan nuestros compatriotas que emigran a un país xenofóbico como es Costa Rica. Si al reportero lo trataron así cómo se comportarán con los campesinos que no saben defenderse. Pero el colmo es que acá no se hace nada por ellos.
Ningún régimen migratorio está por encima del derecho humano. A Nicaragua viene todo mundo a trabajar y nadie lo humilla por ser de allá o de acá. Podemos ser muy pobres los nicas pero gracias a Dios no somos ignorantes y sabemos que el racismo es la máxima expresión de ignorancia de un pueblo.
Me duele lo que sufren los nicas en un país donde no los quieren, y hasta me atrevo a decir que los odian. Pero la necesidad tiene cara de perro. Mientras sigamos teniendo dirigentes políticos corruptos, nepotistas y acogedores de políticas absurdas, el nica seguirá dando lástima donde sea, pues mientras aquéllos aseguran la vida de sus hijos, amigos y allegados mucha gente del pueblo anda como judío errante.
Dios quiera que un día no quede un nica viviendo en Costa Rica, que no tengamos necesidad de ir a donde no nos quieren, porque Costa Rica en para los ticos, no para los nicas aunque nos hayan quitado parte del territorio que nos pertenece por historia.