Carlos Arguedas C. y Carlos Hernández/Redactor y corresponsal La Nación
SAN CARLOS, COSTA RICA.- San Carlos, Costa Rica.— A los 17 años, Aris Yoreli Oporta González vive las horas más difíciles de su vida tras la muerte de sus padres, Luis Oporta Lumbí y Jeanette González Obando, y sus hermanitos, Luis Antonio y Margaret, de 11 años, y 18 meses, respectivamente.
Ayer, en su casa en Cuatro Esquinas de Pital, San Carlos, recordó los últimos minutos que compartió con ellos. “En el desayuno papá invitó a mamá y a mis hermanitos a que lo acompañaran.
“Antes de salir les di un abrazo y un beso, a Luisito le pedí que me trajera algo de comer. Yo me quedé para prepararles la comida.
“A las 3:00 p.m., cuando una radio informó de un choque en Cutris, me inquieté, aunque se me pasó pues no se habló de fallecidos”, recordó.
“A las 5:00 p.m., cuando un amigo llegó a avisarnos de lo sucedido, creí que se trataba de una broma, y cuando la televisión lo confirmó sentí una gran desesperación. Lloré, para desahogarme, pero me acordé de un consejo de papá.
“Él, que era creyente, decía que oráramos, y entonces pedí a Jesús fortaleza para afrontar esta situación tan amarga.
“Me siento inmensamente sola pues es difícil aceptar que haya perdido a toda mi familia”.