- No han encontrado testigos de la tragedia en la que murieron cuatro miembros de una familia
nicaragüense
Carlos Arguedas C. y Carlos Hernández/Redactor y Corresponsal La Nación
SAN CARLOS, COSTA RICA.- El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) cree inicialmente que el exceso de velocidad pudo ser una de las causas del accidente que el viernes dejó un saldo de cinco muertos –entre ellos cuatro nicaragüenses de una misma familia– en Santa Elena de Boca de Arenal, en Cutris, San Carlos.
El fiscal a cargo de las pesquisas, Ricardo González, quien ayer se encontraba en el sitio del accidente, dijo que es aventurado insinuar que uno de los dos vehículos que chocaron, un furgón y un camión, invadió el carril contrario.
La principal traba para determinar lo ocurrido era hasta el sábado la ausencia de algún testigo que observara el choque. Para tratar de aclarar lo sucedido, técnicos de Hechos del Tránsito del OIJ recogieron piezas de los vehículos.
Los nicas fallecidos en el accidente fueron sepultados ayer a las 9:00 de la mañana. A los funerales que se realizaron en la comunidad de El Pital, llegaron 15 personas de Juigalpa, entre éstos, Luis Francisco Oporta Villegas, padre de Luis Oporta Lumbí, uno de los fallecidos.
“Parece mentira lo que estamos viviendo. Yo tenía tres años de no ver a mi hijo, pero ahora sí es cierto que no lo volveré a ver”, dijo Villegas durante el sepelio.
Los nicaragüenses muertos tenían nueve años de residir en Costa Rica.
LLANTA ESTALLADA
El único indicio anormal fue el hallazgo de la llanta delantera izquierda del camión estallada.
Los expertos deben determinar en qué momento se produjo eso. Las autoridades no encontraron en el sitio señales de frenado; solamente vieron una “huella de arrastre” de unos 30 metros, al parecer marcada cuando el cabezal embistió el camión.
Debido a la velocidad, presumen las autoridades, el choque fue bastante fuerte. Tras el impacto, la cabina del camión quedó debajo de la carreta del trailer. Se presume que las cinco víctimas viajaban en la cabina del camión.
Los fallecidos fueron identificados como Bernal Huerta Araya, de 46 años, chofer costarricense; así como sus acompañantes, Luis Oporta Lumbí; su esposa, Jeanette González Obando, y sus hijos Luis y Margaret, de 11 años y 18 meses, respectivamente, originarios de Juigalpa, Chontales.
El sepelio fue ayer a las 9:00 a. m. en Pital de San Carlos. El chofer del trailer, Eladio Rodríguez Umaña, de 44 años, llevado inicialmente al Hospital de San Carlos, fue remitido ayer al Hospital México, debido a posibles fracturas cervical y de las muñecas. Agentes del OIJ le practicaron una alcoholemia, prueba remitida al Laboratorio de Ciencias Forenses en San Joaquín de Flores, Heredia, donde se obtendrá el resultado.
PREOCUPACION COMUNAL
Alexander Artavia, delegado de la Fuerza Pública en Boca Arenal, dijo que el miércoles pasado la comisión de seguridad comunitaria analizó la preocupación de los pobladores porque los furgones que trasladan caña de azúcar y naranjas circulan a unos 60 kilómetros por hora en el centro del pueblo.
Incluso, Mauricio Rojas, vecino de Boca Arenal, afirmó que ha visto a un chofer de un trailer tratando de sobrepasar a otro furgón en lugares poblados, lo cual consideró muy peligroso.
Artavia señaló que algunas carretas de trailer no llevan señales luminosas y relató que en la cita del miércoles se decidió instar a la Policía del Tránsito a atender el problema.