Doris Gruber
Quiero referirme al reportaje que publicó LA PRENSA el 13 de enero, sobre las ofertas de empleo en los clasificados, y que algunos son una trampa para muchas personas, sobre todo para las mujeres.
Yo soy propietaria de un lugar que ofrece terapias para mujeres y se llama Sol y Luna. No es la primera vez que estoy afectada por el prostíbulo del mismo nombre. He intentado intervenir en el Registro de la Propiedad Intelectual, sin obtener resultado positivo.
Invito a LA PRENSA a que conozca al otro Sol y Luna y verifique la diferencia del servicio.