Willy Rivas Ycaza
El 10 de enero corriente, después de haber triunfado los votos democráticos en las elecciones de la Asamblea Nacional, yo esperaba leer en la primera página de los principales diarios del país grandes titulares como: “Triunfó la democracia”, o “Triunfó el pluralismo político” o “Triunfaron los partidos demócratas”, etc.
En cambio, los titulares periodísticos fueron: “Alemán retoma el control”, “Vuelve guerra fría”. ¿Acaso no fue el PLC con el ingeniero Enrique Bolaños y sus aliados los que triunfaron con una mayoría aplastante en las elecciones presidenciales? ¿Es que los medios escritos no estuvieron presentes en la Asamblea Nacional el día de las elecciones?
Todos vieron y oyeron cómo fueron realizadas las elecciones de la Directiva de la Asamblea Nacional el 9 de enero: transparente y totalmente en democracia. Que el partido de las minorías se haya excluido por iniciativa propia no es culpa de los partidos democráticos.
Algunos nicaragüenses percibimos que ellos optaron por excluirse con argumentos que no tenían ningún fundamento lógico y veraz, al no poder imponer su fórmula y así mantener el control de la Asamblea. Habemos nicaragüenses que no somos buenos perdedores.
No puede ser que si se hace lo que el partido de las minorías quiere, hay paz y tranquilidad, pero si es al contrario se volcarán los Nerón/Calígula a incendiar el país y hacer disparates, sin importarles Nicaragua.
¿Acaso la Asamblea Nacional no es el foro por excelencia para dialogar y dirimir diferencias, en vez de incendiar el país y destruir el futuro de los nicaragüenses?
Los medios de comunicación en vez de aplaudir lo sucedido se dedicaron en un alto porcentaje a promover y desplegar en estas elecciones parlamentarias la opinión de los que se excluyeron. No existió equilibrio en la información. ¿No será que los representantes (voceros) de los medios de comunicación con sus dirigidas e incisivas preguntas, quieren continuar echando más leña al fuego (gasolina) y alimentar la discordia entre los nicaragüenses?
Quiero por este medio llamar a la cordura a los medios hablados, escritos y televisados, ya que ellos, siendo el quinto poder, tiene una enorme responsabilidad con Nicaragua y con los nicaragüenses. Es importante recordar que lo único que sacará al país de la miseria y la pobreza es: paz, producción, inversión, trabajo, educación y salud. Si se continúa alimentando el odio y la discordia nos seguiremos destruyendo.
Es hora que los medios de comunicación cooperen para que todos los miembros de la Asamblea Nacional trabajen juntos y busquen el consenso para legislar por el bien de Nicaragua, y así salir, en el menor tiempo posible, del desastre económico en que aún nos encontramos. Todos (sector privado, medios periodísticos, sociedad civil, etc.), debemos contribuir para que el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo trabajen de la mano para atacar la miseria y la pobreza de nuestro país (sin leyes populistas).
En este año 2004 todos juntos debemos jalar la carreta en una misma dirección, y de esta manera poder clamar, como hizo César al cruzar el Rubicón, “Alea jacta est”.
El autor es miembro del sector privado.