Daniel WoollsAP
MADRID.- España tendrá elecciones generales el 14 de marzo, anunció el viernes el Gobierno, dando inicio a una campaña entre el gobernante partido Popular, conservador y pro-estadounidense, y los socialistas, que dicen que su país se ha convertido en el perro faldero de Washington.
El Presidente del Gobierno, José María Aznar, presidirá la última sesión del gabinete el 19 de enero después de la cual le pedirá al rey Juan Carlos que disuelva el Parlamento, para allanar el camino de las elecciones, dijo el vocero del Gobierno Eduardo Zaplana.
Aznar, que ha sido Presidente del Gobierno desde 1996, no se postulará a un tercer mandato. El candidato de su partido para la Presidencia será Mariano Rajoy, que fue vicepresidente del Gobierno y actualmente preside el conservador Partido Popular.
El candidato de la oposición socialista es José Luis Rodríguez Zapatero.
Los votantes elegirán a 350 miembros de la Cámara de Diputados.
Recientes encuestas de opinión señalan que Rajoy y el Partido Popular ganarán las elecciones.
La economía española, que durante años ha disfrutado de un crecimiento más fuerte que el promedio de la Unión Europea, así como presiones del poderoso país vasco y de Cataluña por mayor autonomía, podrían ser los principales temas de la campaña electoral.
Los socialistas gobernaron durante casi 14 años, a partir de 1982, cuando Felipe González fue nombrado Presidente del Gobierno, pero una serie de escándalos de corrupción condujeron a su alejamiento del poder y a la emergencia de Aznar como nuevo líder.
Aznar alineó a España junto a Estados Unidos apoyando la invasión a Irak y enviando 1,300 efectivos militares al país árabe, aún cuando la vasta mayoría de los españoles se opusieron a la guerra.
Rodríguez Zapatero dijo el jueves que Aznar había seguido la política de Estados Unidos de manera ciega y que había profundizado las divisiones en Europa. Francia y Alemania se opusieron al conflicto.
“España está ahora más sola que nunca”, dijo Rodríguez Zapatero. “El Partido Popular optó por el ciego respaldo a Estados Unidos, o mejor dicho, al gobierno de Bush, al costo de debilitar los vínculos de España con Europa”.
Pero los socialistas no lograron capitalizar la indignación de los ciudadanos por la guerra o por el desastre ecológico del tanquero Prestige que, según los críticos, fue mal manejado por el Gobierno. En las últimas encuestas, el Partido Popular lleva una ventaja de más de 10 puntos a los socialistas.