- El año que está a punto de finalizar fue de enfermedades. Al menos siete epidemias afectaron en mayor o menor medida al país entero o a grupos poblacionales en ciertas
regiones de la nación. Entre la lista de padecimientos que vivieron los nicaragüenses, están: la conjuntivitis o “llorona”, neumonía, hepatitis,
lepra de montaña, diarrea, dengue y el Síndrome de Grisi Sikni
Roberto Pérez Solís [email protected]
Después de pasar un tormentoso año 2002, donde el desabastecimiento de las medicinas en los hospitales y centros de salud fueron factores predominantes, los nicaragüenses esperaban un mejor año. Sin embargo, cuando sus pedidos a los Reyes Magos no habían concluido, sus bolsillos sufrieron una mala noticia, ya que los importadores y distribuidores de medicamentos aumentaron el valor de las medicinas “augurando” un mayor deslizamiento de la moneda en el año que apenas iniciaba.
El Ministerio de Salud (Minsa) se pronunció diciendo que no podían aceptar el incremento de hasta un seis por ciento, en el valor de los medicamentos hecho por los importadores. El Ministerio de Industria, Fomento y Comercio (Mific) también criticó el aumento aclarando que el Banco Central de Nicaragua (BCN) no daba proyecciones del deslizamiento de la moneda. Al final, luego de negociaciones entre las partes involucradas, se acordó que el aumento de las medicinas no podía ser mayor a un dos por ciento pero muchos nicaragüenses ya habían sido afectados con el aumento ilegal.
NEUMONÍA ATÍPICA
No había terminado el mes de marzo cuando las campanas de alerta sonaron por el temor que ingresaran al país ciudadanos extranjeros portadores del virus del Síndrome de Respiración Aguda (SARS) o Neumonía Atípica. Esta enfermedad, aparecida en el continente asiático, para esa fecha había causado la muerte de más de 100 personas.
Las autoridades sanitarias pusieron en práctica todas las medidas de seguridad. El Minsa dispuso de un equipo formado por cinco especialistas en el aeropuerto internacional para examinar a los pasajeros con exceso de tos y estornudos frecuentes, que eran los síntomas más visibles del SARS. Igual medida se dispuso en las fronteras terrestres.
La alarma creció cuando la Cancillería anunció la llegada de tres buques taiwaneses al Puerto de Corinto, los que transportaban a 840 soldados que venían a un intercambio de experiencias con soldados nicaragüenses. Una vez que los buques arribaron al puerto marítimo se realizó una inspección médica y se descartó la presencia de la enfermedad. Semanas después se dijo que no había peligro que el SARS entrara al país sin ser detectado.
HEPATITIS EN TIPITAPA
La tranquilidad del municipio de Tipitapa se vio interrumpida a finales de marzo y principios del mes de abril. Un brote de hepatitis A descubierto en el colegio Salomón Ibarra fue la razón para que el Minsa, en coordinación con el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes (MECD) decidieran suspender las clases.
El Minsa dijo que se trataba de una hepatitis viral producida por los niveles de insalubridad existentes en el colegio por lo que existía peligro de propagación de la enfermedad. El director del Laboratorio de Diagnóstico y Referencia, doctor Alcides González, recomendó realizar una jornada de limpieza a lo interno del centro para descartar más afectados. En total fueron 15 estudiantes, entre hombres y mujeres, quienes adquirieron la enfermedad. Las clases fueron reanudadas luego de varias jornadas se limpieza.
“LLORONA” AFECTÓ A MILES
Durante el mes de junio los nicaragüenses pusieron de moda los anteojos para sol y no fue por un aumento en la intensidad de los rayos solares que les impidieran ver con tranquilidad. Un brote de conjuntivitis de tipo viral, en pocos días causó estragos entre la población.
Las salas de consulta externa de los hospitales y centros asistenciales a diario se encontraban atestadas de ciudadanos afectados. El Minsa llegó a contabilizar 800 casos por día. Fue tanto el impacto de esta enfermedad que el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) repartió por medio de las Empresas Médicas Previsionales 2,600 órdenes de subsidios. Al final las medidas higiénicas como lavarse los ojos con agua y jabón ayudaron a que el número de afectados, que rondó los 10 mil, disminuyera.
NEUMONÍA
Las enfermedades respiratorias también impactaron en la población durante este año, siendo la neumonía la más frecuente. Para el mes de julio se llegó a contabilizar cuatro mil casos de neumonía que habían causado la muerte de 128 niños menores de 14 años. En total, el Minsa hasta ese mes contabilizaba 83 muertes por neumonía y otras enfermedades respiratorias.
En el mes de octubre, los médicos de los hospitales Vélez Paiz y La Mascota alertaron sobre el incremento rápido de estas enfermedades al reportar unos 80 casos semanales y una gran cantidad de niños internos que pusieron al tope las salas de ambos centros asistenciales.
Para ese entonces se contabilizaba un millón 89 mil 34 consultas, superando el millón 34 mil del año 2002. El número de fallecidos había aumentado a 273.
El director de Epidemiología del Minsa, Juan José Amador, dijo que no podían declarar una alerta al indicar que las cifras reportadas estaban entre lo esperado para este año y que el número de afectados disminuiría con la salida del invierno, lo que en efecto sucedió.
OTRAS ENFERMEDADES
La diarrea y la leishmaniasis o lepra de montaña incidieron en la población principalmente del campo. En junio se contabilizaban 532 mil 261 casos de diarreas una cantidad menor en más del 10 por ciento que para esa misma fecha se registraba en el año 2002.
El dengue al igual que la neumonía estuvo punteando pero al final, según el Minsa, todas las enfermedades y las muertes ocasionadas sufrieron una disminución con respecto al año anterior.
En cuanto a la lepra de montaña los ciudadanos de San José de Bocay, en Jinotega, lanzaron un SOS a las autoridades de salud pues no tenían el Glucantime, medicina utilizada para tratar la enfermedad.
El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) se pronunció al respecto diciendo que los pobladores, que entre niños y adultos superaban los mil afectados, utilizaban ácido de batería para tratarse. El Minsa que no tenía suficiente Glucantime en ese momento, en el mes de junio hizo gestiones para conseguir semanas después más de 100 mil ampollas.
En octubre se conoció que unos 60 pobladores de Raití, en la Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN), situado a 400 kilómetros al noroeste de Managua, presentaban problemas mentales al salir de sus viviendas despavoridos, machete en mano, en busca del demonio.
Una brigada médica compuesta por sicólogos, siquiatras y antropólogos se desplazó hasta el lugar, llegando a la conclusión que los ataques de histeria colectiva los ocasiona el Síndrome de Grisi Siknis, una extraña enfermedad sólo registrada entre la población miskita, en la que los afectados dicen tener visiones provocadas por brujería, lo que les hace sufrir convulsiones y períodos de inconsciencia.
La conclusión de los expertos del Minsa fue que era un problema meramente antropológico, por lo que llevaron a auxiliar a los pobladores a un chamán de la zona.
La terapia del chamán no funcionó y la medicina occidental se declaró incompetente, por lo que en un nuevo intento por ayudar a la comunidad, fue llevada por el Minsa, hasta la comunidad a orillas del río Coco, Porcela Sandino, una curandera de Puerto Cabezas, la que consiguió en tres días de trabajo que los ataques de histeria colectiva se redujeran hasta casi desaparecer. Un equipo siquiátrico que la acompañó se limitó a observar. Sandino continúa en la comunidad donde se han reportado 139 casos de esta dolencia.
OTROS ACONTECIMIENTOS
En lo que significó un precedente para mejorar la atención en los hospitales, el Minsa decidió sancionar a tres médicos e igual número de enfermeras del Hospital Manuel de Jesús Rivera La Mascota, por no brindar la atención solicitada por el señor José González, quien la madrugada del 26 de octubre, llegó al hospital con su sobrino, de siete meses, Kener Aburto, afectado por neumonía, pero no fue atendido.
En septiembre el Tribunal de Apelaciones de Managua (TAM) decidió por unanimidad revocar la sentencia de sobreseimiento definitivo que la juez suplente Alia Dominga Ampié, dictara a favor de la ex directora del Centro de Insumos para la Salud (CIPS), Rosario Meza, acusada de ser la responsable de una millonaria fuga de medicinas del CIPS.
También en ese mes, las autoridades del Minsa y de la Federación de Trabajadores de la Salud (Fetsalud), tras 14 meses de negociaciones que provocaron varias marchas y paros parciales de labores en los hospitales, firmaron el nuevo convenio colectivo.
SATISFECHOS CON GESTIÓN
El Ministerio de Salud (Minsa) en su informe de fin de año refleja que cumplieron con cierta satisfacción las metas propuestas para el año 2003, que eran: normalizar el abastecimientos de medicamentos en las unidades de salud, realizar una reforma hospitalaria y promover la participación comunitaria.
Según el Minsa, durante este año se invirtieron 178 millones de córdobas en la construcción de ocho centros de salud en los departamentos de Rivas, Río San Juan y Managua. Se rehabilitaron las áreas de emergencia y quirófanos de los hospitales Vélez Paiz y Bertha Calderón en Managua, y de los hospitales de Masaya, León, Jinotega, Matagalpa y Río San Juan.
Otros 238 millones 729 mil córdobas se utilizaron en la compra de medicinas, material de reposición periódica, reactivos de laboratorio e insumos para el Centro Nacional de Diagnóstico y Referencia.