- Homicidios, secuestros y sucesos ocurridos en el país dejan entrever que en Nicaragua opera el crimen organizado
Luis Alemán Saballos [email protected]
La muerte de cuatro personas en diferentes hechos y con distintas modalidades ocurridas durante el año que está por finalizar, dejó claro para las autoridades policiales la presencia del crimen organizado en el país, una amenaza que hasta mediados de mayo se consideraba improbable.
La jefatura policial ha señalado: “Es un tema que tenemos que retomar para lo que es el año que viene”, según afirmó recientemente el comisionado mayor Horacio Rocha, jefe de la Policía en Managua, lugar donde se registraron los hechos de mayor impacto. La droga estaba de por medio en todos los casos registrados por la Policía Nacional.
ASESINADO POR SICARIOS
El primer crimen que estremeció a la capital fue el del empresario maderero José Lino Orozco, registrado el pasado 17 de mayo, en una de las calles del populoso reparto Bello Horizonte.
Dos hombres a bordo de una motocicleta dispararon sus armas en contra de Lino Orozco, a plena luz del día y ante la presencia atónita de sus familiares.
La información que recogió la Policía indica que los asesinos llamaron por su nombre a la víctima y cuando éste volvió a ver quién lo llamaba, recibió seis disparos de un arma calibre 9 milímetros que terminaron con su vida de forma instantánea.
Lino Orozco fue fundador del Ministerio del Interior durante el gobierno sandinista, y tras la derrota electoral del FSLN en los años 90, abandonó esa institución para dedicarse a su vida privada.
Sin embargo, se conoció que Lino Orozco continuó colaborando con la Policía, esta vez como informante y a él se le atribuye el quiebre de importantes cargamentos de droga.
ASESINAN A ESPOSA DE JUEZ SUPLENTE
El pasado 9 de agosto la abogada Tania Lorena Silva Reyes, de 23 años, esposa del juez suplente Séptimo Local del Crimen, Néstor Herrera Obando, fue asesinada de 22 puñaladas que recibió según las investigaciones de la Policía, de parte de dos sujetos, uno de nacionalidad chilena y otro nicaragüense, ambos hombres habrían actuado en complicidad con otro nica.
El cadáver de Tania fue descubierto por su esposo, el juez Herrera, horas después de su asesinato, ejecutado dentro de la vivienda en la que ambos convivían en residencial Altamira, casa 51.
Conclusivos de las investigaciones de la Policía Nacional señalan al abogado Herrera como uno de los implicados en la muerte de su esposa, razón por la cual se encuentra detenido en espera de un jurado programado para los primeros días de enero.
Herrera estaba vinculado al señor William Silva Rivas, padre de Tania, quien guarda prisión por sus vínculos al narcotráfico. Un ciudadano guatemalteco confirmó que Silva Rivas era la persona que había arreglado el trasiego de 120 kilos de cocaína que debía trasladar en un furgón hacia Guatemala.
EJECUTADOS EN BELLO AMANECER
El 25 de octubre de este año, fueron descubiertos los cadáveres de dos ciudadanos de origen salvadoreño, identificados como Hansy Ronaldo Espinoza Godoy, de 31 años y Hermán Moisés Monilla Arrellana, de 36. Ambos fueron ejecutados con disparos en la cabeza y sus asesinos usaron cojines para amortiguar el sonido de los disparos.
Los autores de este crimen fueron identificados como Andrés Salvador Galeano Díaz y Everts Castillo García, ambos originarios de la ciudad de Granada.
Galeano Díaz y Castillo García ingresaron a Nicaragua procedentes de Costa Rica para realizar una transacción de drogas con los salvadoreños.
La Policía no ha logrado determinar si el móvil del crimen fue el robo de la droga o del dinero que supuestamente tenían los salvadoreños.