A bordo del portaaviones Abraham Lincoln, el 1 de mayo el presidente George W. Bush declaró el fin de los combates en Irak. Siete meses después, la resistencia anti-ocupación sigue matando soldados norteamericanos, y la cifra de muertos de la posguerra supera ampliamente a las bajas mortales previas a aquella fecha.

Crisis estalló en la ONU

Ana GerezEFE NACIONES UNIDAS.- El conflicto de Irak ha provocado una crisis de confianza sin precedentes en las Naciones Unidas, que aún debe demostrar su capacidad de afrontar los nuevos desafíos contra la paz y la seguridad internacional. La presencia actual de la ONU en Irak está limitada al personal local, su papel en la […]

Ana GerezEFE

NACIONES UNIDAS.- El conflicto de Irak ha provocado una crisis de confianza sin precedentes en las Naciones Unidas, que aún debe demostrar su capacidad de afrontar los nuevos desafíos contra la paz y la seguridad internacional.

La presencia actual de la ONU en Irak está limitada al personal local, su papel en la transición es más teórico que práctico y, aunque son numerosos los países que consideran la organización más relevante que nunca, todos coinciden en que la crisis ha demostrado que necesita una reforma profunda.

Años de tensiones, ataques verbales y aéreos a Irak, culminaron al comenzar 2003 en una contienda diplomática ligada a la búsqueda de armas de destrucción masiva que presuntamente ocultaba el régimen de Saddam Hussein en violación de las resoluciones de Naciones Unidas.

La reanudación de las inspecciones de desarme en noviembre de 2002 no confirmó que Irak buscaba desarrollar armas químicas y biológicas, aunque sí que tenía misiles de un alcance superior al autorizado, que aceptó destruir.

Los debates del Consejo de Seguridad de la ONU estuvieron marcados por los intentos de EE.UU. y Reino Unido de demostrar, a veces con pruebas falsas, que Hussein tenía armas prohibidas y vínculos con la red terrorista Al Qaeda, para convencer al resto del organismo de apoyar una resolución que abría la vía a la intervención militar.

Francia, Alemania y Rusia preferían dar más tiempo a los inspectores y agotar todos los recursos antes de recurrir a la fuerza, posición que apoyaba una mayoría de miembros del Consejo.

El 17 de marzo, ante el riesgo de un veto francés y ruso, los patrocinadores del proyecto (EE.UU., Reino Unido y España) retiraron el proyecto y el secretario general de la ONU, Kofi Annan, ordenó la evacuación de todo el personal en Irak.

El 20 de marzo, comenzó la contienda con un ataque de misiles a Bagdad.

La esperada cohesión tampoco llegó con el desmoronamiento del régimen iraquí, por el empeño de la coalición de preservar un control total, y el de Francia, Rusia y Alemania de dar el mayor papel posible a Naciones Unidas.

Se puso fin a trece años de sanciones en mayo. En agosto, la ONU fue víctima de un atentado en Bagdad que causó la muerte a 22 personas, incluido su máximo responsable en Irak.

En las últimas semanas, el proceso de transición se ha acelerado con la presentación del calendario elaborado por el Consejo de Gobierno iraquí, pero poco ha tenido que ver la ONU en ello.

Sin embargo, la división en la ONU sobre Irak ha hecho perder una credibilidad ya debilitada a la organización, que llevará mucho tiempo y esfuerzos superar.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí