- Nicaragua se suma a la prevención tomada por varios países ante un caso de “vacas locas” reportado
Amparo Aguilera [email protected]
A partir del 24 de diciembre, Nicaragua suspendió el ingreso de la carne estadounidense como medida preventiva tras la detección de una res infectada con el mal de la encefalopatía espongiforme bovina, conocida popularmente como “vacas locas”, en el Estado de Washington. Sumándose con ello a Costa Rica, Honduras, México, Panamá y otra decena de países del mundo.
Ayer, el titular del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), Mario Arana, confirmó a LA PRENSA, la suspensión temporal a la importación de carne procedente de Estados Unidos, debido a que el Gobierno aún no maneja suficiente información como para definir si la “infección” es aislada o ya es generalizada.
Este medida, de acuerdo al titular, es similar a la que adoptó el país ante Canadá y Europa, cuando se reportaron casos con el mismo mal. Sin embargo, manifestó que están monitoreando la situación, para determinar medidas adicionales o, por otro lado, focalizar la suspensión de importación en ciertas “piezas”.
“(Porque) tengo entendido, que esto (“vacas locas”) se transmite por la médula y los sesos. Pero no podemos apresurarnos. Tenemos que ver la naturaleza del problema y los controles que se están haciendo …”, apuntó admitiendo que el hecho es “preocupante”.
El titular del Mific, Mario Arana, mencionó que en estos momentos los sectores afectados con la suspensión, sin fecha de término, son los diversos importadores de carne. Entre éstos, restaurantes exclusivos.
Pero dijo que se benefician los ganaderos locales, quienes a su juicio deberían posesionarse de esos mercados y a la par monitorear la afectación “porque a lo mejor puede haber una demanda interesante de nuestra carne (en más mercados)”, confió.
Sin embargo, para Alfredo Marín, director ejecutivo del matadero industrial San Martín, la suspensión es ilógica, ya que la res infectada es de una raza lechera y apenas es una de los 100 millones de cabezas de ganado que se registran en Norteamérica.
“Además, el Ministerio de Salud de Estados Unidos no ha prohibido el consumo de carne a su población y la carne que se importa desde los Estados es mínima (alrededor de 450,000 libras al año) y cara”, refirió.
Mientras tanto, en restaurantes como Los Ranchos, donde se consume carne importada de primera calidad, ven la medida como “apresurada”, ya que coinciden en que primero habría que valorar la dimensión del hecho. “Aquí la medida no afecta, porque tenemos carne para los próximos tres meses”, señaló Orlando González, gerente de planta del restaurante.
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