- Betania es para el padre Marcos Dessi “una familia al estilo de Jesús”. Según un pasaje de la Biblia, Betania es una aldea donde vivían tres hermanos: Lázaro, Marta y María. Cada uno de ellos ponía lo que tenía al servicio de Cristo: Lázaro, sus bienes; Marta no tenía bienes, pero cuidaba de la casa y trabajaba para atenderlos, y María la menor de los hermanos, siempre atenta a escuchar la palabra. “Nosotros sólo tenemos que ubicarnos y ver a cuál de estos personajes nos parecemos y poner lo que tenemos a disposición de los demás. Por ejemplo yo le diría al señor Carlos Pellas, tú puedes
ser un Lázaro”, dice el sacerdote que creó Betania en Chinandega.
Auxiliadora Rosales [email protected]
Este año Marcos Dessi logró realizar otro de sus grandes sueños: la inauguración de un hospital debidamente equipado con laboratorios, dos salas quirúrgicas, dos consultas externas, salas pre y post operatorias, cafetería y seis máquinas para realizar diálisis.
Dessi decide construir este hospital porque las brigadas médicas extranjeras que deseaban brindar sus servicios gratuitos a los pobres de la ciudad, no contaban con un lugar donde realizar sus operaciones.
Desde marzo que fue inaugurado, hasta noviembre de este año, se ha contado con la visita de Vision Health International, quienes han realizado operaciones plásticas de labios leporinos, paladares hendidos y cirugías generales. “Con apenas pocos meses de inaugurada, en sus estadísticas figuran 420 cirugías entre oftalmólogas, generales y plásticas”, dijo Léster Salinas, coordinador de las brigadas médicas y supervisor de proyectos e infraestructura de la Fundación Chinandega 2001.
Señaló que este hospital se construyó gracias al apoyo del filántropo norteamericano, Pat McLeer.
Aunque el hospital cuenta también con seis máquinas de hemodiálisis que fueron donadas por el Club Rotario de Houston, Texas, no se han podido utilizar porque la fundación carece de un equipo de purificación de agua, cuyo costo es de 29 mil dólares.
Cada máquina puede hacer tres diálisis por día.
REFUGIO BELÉN
Cualquier idea que se le meta en la cabeza a Dessi termina concretizándola, y la lucha contra la mortalidad materna y las causas de aborto fue una de ellas.
“Tengo una amiga monja que trabaja en un hospital y cada vez que me cuenta cuántas mujeres embarazadas mueren, se me paran los pelos”, precisó.
Así, la idea de construir una casa donde se dé atención y albergue a mujeres campesinas, también se hizo realidad el 12 de febrero 2003.
Perla López de Villanueva, directora de la Casa Materna El Refugio Belén, dijo que este albergue fue iniciativa de la Fundación Chinandega 2001 y cuenta con el auspicio de la Fundación Pantaleón.
“En esta casa se atiende a las mujeres campesinas embarazadas y madres lactantes que necesitan de un lugar para la espera de que ella y su bebé puedan regresar a sus casas”, dijo.
La directora señala que desde su inauguración a la fecha han atendido a 700 mujeres procedentes de las zonas rurales del municipio de Chinandega.
En El Refugio Belén hay capacidad de atención para 16 mujeres embarazadas, que cuentan con sus tres tiempos de comida, dos refrigerios y transporte a los centros de salud u hospitales.
Además tienen un médico y una enfermera de planta que evalúan su estado constantemente. En sus tiempos libres a las embarazadas se les brindan charlas sobre normas de higiene, lactancia materna, planificación familiar, cuidados de los recién nacidos, etc.
Los frutos de Casa El Refugio Belén ya se ven, así lo certificó el Minsa a través de una carta de felicitaciones a la dirección del centro fechada en julio del 2003 que reza: “Es de hacer notar que las estadísticas en la disminución de muertes neonatales son halagadoras en comparación con el año pasado de 20 a 22 fallecidos, y en lo que va del año se reporta entre 5 y 7 fallecidos. Lo que indica un 80 por ciento de disminución de muertes neonatales. De igual manera los abandonos de madres lactantes el año pasado de 60 a 22 este año arroja un 25 por ciento de disminución”.
A pesar que tienen menos de un año de funcionar ya piensa en ampliar los proyectos, con la habilitación de otra sala con capacidad para seis mujeres más.
TAMBIÉN CULTURA
Una de las posibles causas de los logros alcanzados de Marcos Dessi es que todo lo piensa en grande, por tal razón Betania en el mes de marzo estrenará su propio conservatorio, donde se brindará las especialidades de 22 instrumentos. Vendrán especialistas italianos y alemanes a compartir sus conocimientos.
Otro de los proyectos que será inaugurado ese mismo mes son: un auditorio y un museo que albergará piezas precolombinas.
“Creo que soy el nica más preocupado por la cultura. A mi manera de ver la historia de Nicaragua está fragmentada en dos: antes y después de la colonia, pero la mejor de ella está en lo prehispánico”.
Agrega que de ahí los deseos de que a través de un museo los nicaragüenses puedan reconsiderar su historia y sentir orgullo por sus orígenes, su identidad.
Dessi cuenta que cuando empezó a hablar de un conservatorio como proyecto, muchas personas le refutaron que para qué un pueblo tan pobre y muerto de hambre desea tener un conservatorio.
Pero para Dessi todos los seres humanos amamos la música, además Nicaragua cuenta con una riqueza extraordinaria y es el talento nato para las artes de lo que todavía no se han dado cuenta.
“Con el coro yo pienso, si esto lo hacen tan sólo de oído qué no harían estos chavalos con un estudio más profundo de ese campo”, dijo.
EMBAJADOR SALIDO DE BASURERO
Juan Ramón Quevedo, con 19 años, se ha convertido en un verdadero embajador de la Fundación Chinandega 2001, que alberga los diferentes proyectos de Dessi, su trabajo es contar su historia.
Y es que este muchacho tiene mucho que contar. Su mirada se entristece y se pierde en el tiempo al recordar que su niñez la pasó deambulando en el basurero de Chinandega.
“Nuestra vida era muy rutinaria desde tempranas horas hasta las cinco de las tarde permanecíamos en el basurero a la espera de los camiones para buscar y clasificar lo que nos serviría, aunque casi todo nos servía”.
“Pero gracias a Dios a los 13 años conocí al padre Marcos y me sacó de ese lugar. Hoy estoy a un año de bachillerarme y he viajado con el coro a diferentes países y recién estuve un año en Estados Unidos donde a la vez que estudiaba inglés me dedicaba a hablar de los proyectos que el padre ejecuta y busca apoyo”, dijo.
Aunque la vida de Juan Ramón está llena de sueños y esperanzas, no puede olvidar que el basurero sigue siendo visitado por otros niños y desea ayudarlos.
“Después que dejé el basurero he regresado.
LOS PROYECTOS QUE EL SACERDOTE ITALIANO MARCOS DESSI IMPULSA SON:
Escuela Aldo Dubón, con preescolar, primaria y bachillerato.
Escuela y comedor infantil en El Higueral, comarca ubicada a 45 kilómetros de Chinandega.
Casa Santa Lucía donde se capacitan en técnicas de fisioterapias y masajes a adolescente no videntes.
Aldea rural Santa Matilde. Tres centros de salud, dos en Chinandega y uno en la aldea.
Una ambulancia que viaja a comunidades recónditas.
Casa materna El Refugio Belén, es un albergue para las campesinas embarazadas y lactantes que se atienden en el hospital de Chinandega.
Y el megaproyecto Betania que contempla una iglesia, comunidad, hospital, clínica de hemodiálisis, y muy pronto inaugurará un museo, conservatorio y auditorio.