- Roy Anthony Slate revela el secreto para ser trabajador exitoso en un crucero turístico
Sergio León C.CORRESPONSAL / [email protected]
Roy Anthony Slate, tiene 40 años, está casado y es padre de dos hermosas niñitas. Según sus palabras ya lleva unos ocho años de laborar para el Grandeur y Legend of the Sea, dos cruceros internacionales. Inició lavando platos y ahora es un “cabine store” (limpiando y arreglando habitaciones).
El marino expresó que cada crucero tiene sus propias reglas y leyes, como cero drogas y alcohol, que es la principal. “Si garantizas tus 10 horas de trabajo diario, nunca tendrás problemas. A la semana debes cumplir con 70 horas; si logras eso, nadie te molestará. Los cruceros dilatan para hacer una travesía hasta 15 días, otros 11 y los más pequeños, siete días. Como cabinero, nuestro salario es de 50 dólares, pero nosotros nos mantenemos de las propinas de los turistas. En tiempos buenos, hacemos hasta dos mil dólares por viaje”, recordó Slate.
NOS EVALÚAN
“Los cruceros turísticos son como una ciudad flotante. Tienen sus propios policías, cárceles, tiendas, casino, bar y restaurante. Ahí te aceptan todo, menos drogas. Si te querés echar tus tragos, podes hacerlo; pero si no te levantás a trabajar al día siguiente, venís de regreso a tu casa”, reveló Slate.
“Yo tengo mi familia que mantener. Si quiero tener algo en la vida tengo que portarme bien, porque mi esposa y mis hijas necesitan de mi trabajo. Semanalmente en el barco nos evalúan. Si al final de la jornada salimos bien nos promueven y, si no, nos democionan”, agregó el costeño.
Slate le hizo un llamado a los representantes de estas embarcaciones turísticas en Bluefields, a considerar a quienes enviar a trabajar en un crucero, ya que de acuerdo a él, muchos jóvenes llegan a los cruceros a jugar, tomar licor y dedicarse a otras actividades. “Eso provoca que los regresen inmediatamente (a Nicaragua) y después nosotros quedamos colorados”, valoró.