Doña Violeta y Alemán intercambian papeles en la opinión pública

Encuesta de Cid Gallup muestra los giros en la opinión sobre estos dos personajes María José Uriarte R. [email protected] La opinión ciudadana sobre la gestión de los tres últimos presidentes del país es el mejor ejemplo de la ironía política, según se desprende de la última encuesta de Cid Gallup, realizada a fines de noviembre […]

  • Encuesta de Cid Gallup muestra los giros en la opinión sobre estos dos personajes

María José Uriarte R. [email protected]

La opinión ciudadana sobre la gestión de los tres últimos presidentes del país es el mejor ejemplo de la ironía política, según se desprende de la última encuesta de Cid Gallup, realizada a fines de noviembre de este año.

En un análisis comparativo de la calificación de los mandatarios a dos años de haber asumido el gobierno, la ex presidenta de Nicaragua, Violeta Barrios de Chamorro, fue calificada en diciembre de 1993 con un negativo 21, la peor de las calificaciones de los tres mandatarios, mientras el ex presidente Arnoldo Alemán en noviembre de 1998, fue calificado con menos 7, el mejor calificado en su momento.

Actualmente, los giros de la política nacional han colocado a la ex presidenta Chamorro en la cúspide de la opinión ciudadana, mientras el ex presidente Alemán se encuentra hundido en el sótano de la opinión pública.

Para el mismo período de su gestión, el presidente Enrique Bolaños ha obtenido un negativo 8 en el balance de opinión, calificación que hace difícil inferir cuál será su futuro en el ranking del juicio ciudadano a juzgar por la suerte de doña Violeta y Alemán.

El analista político Carlos Tünnermann señala que este cambio en la opinión sobre la ex presidenta Chamorro está más que justificado, porque ahora la población es del criterio que es un personaje que desarrolló un gran trabajo.

Este trabajo comprendió el esfuerzo por implementar la paz y la democracia, sumado a su calidad humana, la permisibilidad de una verdadera libertad de expresión y el inicio del proceso para conseguir la culminación de la deuda externa.

Tünnermann ve también como un factor determinante, el hecho de que la ex presidenta Chamorro no se inmiscuye en política actualmente, además que no necesita de grupos de seguridad entre otras cosas como otros ex mandatarios.

Indicó que por lo general, las encuestas que se realizan en determinado mandato tienen la tendencia de ser más críticas, porque la gente tiene una opinión más exigente del mandatario de turno.

Explica que esto obedece a que la población lo considera responsable o co-responsable de la situación que le afecta y entre más negativa sea, así será la impresión entre los nicaragüenses.

“En ese momento las opiniones son mucho más exigentes que cuando ya la persona dejó el cargo, cuando está retirado de la Presidencia, y en el caso de doña Violeta (Chamorro) es muy merecido ese cambio”, observó Tünnermann.

Sin embargo, para el analista, uno de los cambios más sorprendentes es el del ex presidente Alemán, y no descarta que en su caso uno de los factores para no tener una opinión mucho más negativa se deba al hecho de que muchos simpatizantes aún creen que Alemán no es culpable, a pesar de todas las evidencias, la condena y las afirmaciones de su ex mano derecha Byron Jerez en su contra.

“Aún así se empecinan en creer que no, que es inocente, que no hizo nada”, observó Tünnermann.

En cuanto al presidente Enrique Bolaños, la encuesta de Cid Gallup aparece con un -8 por ciento en dos años de administración.

Esta diferencia entre Alemán y Bolaños, el analista opina que se debe a que Alemán se las ingenió para utilizar más la demagogia que Bolaños, y esto se evidencia con todas las obras de infraestructura.

“Generalmente todo esto fue hecho con la cooperación extranjera, porque él se cuidó mucho de no tocar los fondos de la cooperación internacional; donde está claro que metieron mano fue en los fondos que recaudaba la Dirección General de Ingresos (DGI), montando el proceso de lavado de dinero.

La percepción negativa del presidente Bolaños en estos dos años lo vincula a que todavía no resuelve el problema del desempleo, la pobreza continua y que algunos de sus ministros no le ayudan a reflejar una mejor imagen.

A su juicio, la tendencia puede variar si se logra la condonación del 80 por ciento de la deuda externa y los recursos que se liberen sean invertidos priorizando la inversión social, esto lo va a ayudar mucho, porque empezará a cumplir el trato que hizo con los nicaragüenses.

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