Luiz Inácio Lula da Silva.

Reforma de pensiones brasileñas aprobada

Lula mete un gol político Guido NejamkisReuters BRASILIA.- El Presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, consiguió el jueves un apretado pero rotundo triunfo político cuando el Senado aprobó en una votación definitiva su reforma del deficitario sistema público de pensiones, una prioridad para su primer año de gobierno. La reforma, que venía siendo […]

  • Lula mete un gol político

Guido NejamkisReuters

BRASILIA.- El Presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, consiguió el jueves un apretado pero rotundo triunfo político cuando el Senado aprobó en una votación definitiva su reforma del deficitario sistema público de pensiones, una prioridad para su primer año de gobierno.

La reforma, que venía siendo discutida en Brasil desde inicios de la década de 1990, reduce los beneficios de los empleados públicos —históricos votantes de Lula y su izquierdista Partido de los Trabajadores—, al aumentar la edad mínima para su jubilación y establecer una contribución al sistema de pensiones para los empleados ya retirados.

“Es un día importantísimo para el Gobierno y para Brasil”, dijo Renan Calheiros, senador del centrista Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), cuyos votos fueron decisivos para la aprobación del proyecto, que busca ahorrar 47,000 millones de reales (unos 16,000 millones de dólares) en las próximas dos décadas.

El trámite legislativo fue seguido con atención por el mercado financiero, que considera la reforma indispensable para la salud fiscal de Brasil.

El proyecto fue aprobado con el voto favorable de 51 senadores, mientras que 24 votaron en contra. Por tratarse de una enmienda constitucional, el proyecto debió ser aprobado en dos votaciones en cada cámara legislativa.

En la primera votación en el Senado, el mes pasado, 55 senadores habían votado a favor del proyecto.

La Cámara alta no realizó cambios en el proyecto que había sido aprobado por los diputados meses atrás, evitando que la propuesta regresara a la Cámara baja, pero agrupó en una llamada “enmienda paralela” las modificaciones propuestas al proyecto original. Esa enmienda deberá ser tratada el próximo año, pero se prevé que no incluya modificaciones sustanciales en la reforma.

SISTEMA ONEROSO

El actual sistema de pensiones públicas de Brasil consumió más de 19,000 millones de dólares de las arcas del Gobierno el año pasado, una cifra equivalente a algo más del cuatro por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del país.

El proyecto de reforma que recorrió un arduo proceso legislativo y sufrió la enconada resistencia de sindicatos de trabajadores estatales —quienes acusaron a Lula de traicionar sus promesas—, dispone también establecer un tope de 2,400 reales (813 dólares) para las pensiones de los futuros funcionarios públicos.

Aquellos empleados estatales que deseen aumentar sus beneficios al jubilarse, podrán aportar a un fondo de pensiones, aporte que será independiente a la contribución obligatoria al sistema.

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