Yuri BagrovAP
YESSENTUKI, RUSIA.- Una poderosa bomba destrozó un tren suburbano ruso cerca de la problemática República Autónoma de Chechenia, durante la hora de intenso tráfico de la mañana, dejando al menos 40 muertos y más de cien de heridos, en lo que las autoridades describieron como un atentado terrorista.
Las autoridades rusas encontraron algunas partes del cadáver de un atacante suicida con granadas aún atadas a sus piernas, dijo el jefe del Servicio Federal de Seguridad, Nikolai Patrushev, al presidente Vladimir Putin, en una reunión televisada.
Patrushev expresó que también tres mujeres participaron en el atentado: dos de ellas saltaron desde el tren antes de la explosión, y una resultó herida, y es poco probable que sobreviva.
Putin dijo que el atentado era “un intento de desestabilizar la situación del país la víspera de las elecciones parlamentarias”, de acuerdo con la agencia oficial noticiosa ITAR-Tass. Los rusos eligen a un nuevo parlamento el domingo.
La fuerza del estallido –ocurrido cuando el tren se aproximaba a la estación de Yessentuki, a unos 1,200 kilómetros al sur de Moscú– lanzó hacia afuera a algunos pasajeros del vehículo y dejó atrapados a otros bajo un amasijo de metales retorcidos.
Fue el segundo ataque mortal contra esa línea férrea desde septiembre. Expertos en explosivos entraron cuidadosamente a los vagones destrozados para detonar las cargas restantes y ocasionaron por lo menos tres estallidos adicionales, dijo la televisión estatal rusa.