Es hora de actuar

Migdonio Blandón

El importante documento del Programa para la Reforma Educativa de América Latina (PREAL), Es hora de actuar, que presentaron en el Auditorio del Banco Central los directores de aquél, doctores Humberto Belli y Rafael Toribio (éste, dominicano), se resume en el subtítulo: Informe de Progreso Educativo en Centroamérica y República Dominicana. En dicho informe sustentado por datos fidedignos se ve, aún con la lentitud del avance de otros países del área, el penoso atraso del nuestro.

El Ministro del MECD, doctor Silvio De Franco, en su intervención de cierre dio por hecho que si se sigue al mismo ritmo no sería remoto quedar a la zaga de Haití y otros pueblos africanos. Tal documento define la posición que ocupamos. La que se ve con claridad no sólo en el comportamiento universitario por la violencia de sus reclamos, sino también en los adultos que, metidos a revolucionarios y politiqueros, desprestigian la política y sobre todo la justicia.

Aunque el 6 por ciento es derecho constitucional, el mismo derecho a estudiar lo tienen no sólo universitarios sino también todo el sector estudiantil. Sin embargo, este año, al faltar recursos, casi un millón de jovencitos no tuvieron clases. Esto a pesar que el magisterio en primaria es el peor pagado de Latinoamérica. La diferencia del aporte estatal entre universitarios y primaria es de quince a uno per-cápita, para los que logran asistir.

Al faltar valores cívicos la enseñanza universitaria ha sido aprovechada en gran parte con fines ególatras y mercantilistas, contradictorios a la buena educación. Hago la salvedad que esta apreciación no es generalizada, porque incluso muchos universitarios y graduandos, lo mismo que la mayoría ciudadana, repudian la vergonzosa conducta de quienes comportándose como cafres, ignoran o no les interesan los serios problemas socioeconómicos del país.

Si la Patria, por penosas circunstancias, desde hace varias décadas ha venido cayendo en tan deplorable y caótica situación, para evitar el desastre de trascendencia al futuro a la ciudadanía consciente le ha llegado la hora de actuar. Actuar, sí, con el coraje cívico necesario, aún sacrificándose si es preciso y mantener el digno equilibrio para no caer al pantano putrefacto de la corrupción; y que la Asamblea Nacional sepa cumplir a cabalidad sus funciones revisando y derogando leyes no equitativas; y que las mismas se cumplan sin adulteraciones.

De manera específica, si la Constitución obliga al Estado a promover y facilitar la educación, ésta debe ser prioridad en la primaria. Allí, con el esfuerzo propio y ganándose merecidas becas quienes de veras estudian pueden seguir su enseñanza universitaria o tecnológica. Moral y cívicamente debemos dar el ejemplo, cumpliendo los deberes propios que comienzan desde el hogar, al prójimo y la Patria, y, cívica y ordenadamente, saber cómo reclamar derechos.

Amerita conocer el documento: Es hora de actuar, que confirma lo grave del problema, corroborándose con pena que quizá debido a poca preparación cívica, se ha caído en manos de sucios politiqueros.

Termino transmitiendo una frase de Rossana Castellón, co-presidente de la comisión centroamericana y viceministro de Relaciones Exteriores de Panamá que dice: “Nuestras escuelas mejorarán cuando todos —líderes empresariales, padres de familia, organizaciones magisteriales, políticos y medios de comunicación—, ejerzan presión para impulsar reformas audaces y profundas”. Solamente así y con la ayuda de Dios evitaremos el caos.

El autor es miembro de Eduquemos.

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