- Hoy determinarán si propuesta de Washington representa verdaderamente a todo el sector lechero o si sólo a una parte
Gabriel Sánchez [email protected]
Una supuesta posición regional del sector lácteo, que podría tener repercusiones altamente negativas para el país le fue entregada a Alicia Martin, encargada de la mesa de acceso a mercados por Nicaragua en las negociaciones del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Estados Unidos, durante una reunión verificada en Washington esta semana.
Durante la reunión le pasaron los documentos pero al revisarlos Martin encontró que dicha posición pretendía que Estados Unidos diera entrada a una cuota anual de 575 toneladas anuales de queso “chontaleño” para Nicaragua, cuando la intención del equipo negociador es que ingresen a ese país más de cinco mil quinientas toneladas de queso chontaleño.
La propuesta era desconocida por Martin por eso la tomó por sorpresa y decidió retirarse de la mesa diciendo que no podría firmar una posición como esa porque creía que no representaba los intereses de todo el sector lácteo de Nicaragua, explicó a LA PRENSA.
Agregó que la propuesta solamente representaba a una parte de los productores que integran la Cámara Nicaragüense del Sector Lácteo (Canislac). Dejando por fuera a la Unión de Productores y Agricultores de Nicaragua (Upanic), así como la de las empresas Eskimo, Parmalat y Nestlé.
La propuesta que se presentó en la reunión en la capital norteamericana en síntesis hace que Nicaragua de y reciba el mismo trato de los Estados Unidos y no un tratamiento diferenciado como se había pedido por los diferentes sectores de leche, desde el momento que iniciaron las negociaciones del Cafta.
Según Martin, en la negociación Nicaragua lo que menos quiere es tener un trato simétrico con Estados Unidos. “Es asimétrico todo lo que queremos con la leche, porque es una producto sensible para el país y además de eso se quiere que esa nación le dé apertura a varios de los productos que se hacen en Nicaragua”.
Sin embargo, entre otras cosas el documento negociado por Canislac, sus homólogos centroamericanos y los estadounidenses acuerda que en 15 años las exportaciones del sector lácteo nacional sean con un promedio anual de 78.4 toneladas métricas de todos los productos en general.
Por ejemplo, para el caso del queso chontaleño o el mismo morolique se acepta una cuota de exportación de 575 en el primer año en vigencia del tratado hasta llegar a las 1,138 toneladas en el año 2,020. Para los sorbetes una cuota inicial de 275 toneladas de ese producto hasta llegar a las 544 en 15 años. Y con el yogurt de 350 toneladas a 693 en 15 años.
HOY DECIDEN
Hoy el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), todos los representantes del sector lácteo y los negociadores del Cafta se reunirán para decidir cuál será la postura real en el marco de esas negociaciones.
LAS REACCIONES
Según Alicia Martín, una de las negociadoras del Cafta la propuesta que acordó la Cámara Nicaragüense del Sector Lácteo (Canislac) lacera los intereses de Nicaragua porque solo representa las necesidades de una parte de ese sector y no toma en cuenta los demás.
“Entro otras cosas cierra el mercado y además crea un precedente negativo y un marco de negociación del cual podría ser difícil salir. La posición plasmada en el documento que se presentó en Washington responde a los intereses de Costa Rica, Guatemala y El Salvador, quienes quieren cerrar filas para la entrada de ese producto a sus países, pero no para Nicaragua que quiere tener apertura, porque es uno de los sectores que ayudará al desarrollo y crecimiento económico”.
Según Ariel Cajina, presidente de Canislac ellos lo que quieren es alargar el proceso de desgravación de aranceles (impuestos) hasta que Estados Unidos no elimine los subsidios agrícolas.
“Pero nosotros lo que vemos es que el Gobierno no quiere tomar en cuenta nuestras consideraciones porque el soporte político que tiene la leche no es el mismo que el del azúcar”.
Según Oscar Alemán, el encargado de las coordinaciones técnicas del sector privado de Nicaragua en las negociaciones del Cafta, la propuesta hecha por Canislac no tiene mucha importancia porque se tienen que tomar en consideración las necesidades de todo el sector lácteo del país y no solo el de un sector particular.
Enrique Salvo, Director Ejecutivo de Eskimo dijo que analizarán la posición conjunta del sector lácteo en Nicaragua, y analizarán lo que se propuso en Washington, pero si esto no los beneficia en nada, obviamente no respaldarán esa propuesta.