Astralia Orozco A.
En Nicaragua todavía no hay justicia. ¿Como es posible que después de tantas pruebas excarcelen a Arnoldo Alemán para que se vaya a su casa a reírse del pueblo de cuyos impuestos salió el dinero robado, lo mismo que de las ayudas donadas por países hermanos para obras de progreso, no para bienes familiares, ni derroches en bodas, paseos, luna de miel, joyas, propiedades, etc.
La juez Juana Méndez expresa sus razones que sobre todo son políticas, pero, ¿por qué hasta después que Daniel Ortega se reunió con la hija de Arnoldo Alemán excarceló a éste? Dice que por su estado de salud. Entonces muchos privados de libertad que sí tienen enfermedades graves por la mala alimentación y sus condiciones carcelarias, también deben salir libres. Porque si Alemán se enfermó estando en una pen-celda, ¿cómo estarán los pobres que viven en las peores condiciones y que sus delitos fueron nada comparados con tanta corrupción?
Nicaragua necesita gente que piense en la Patria, no los que sólo llenan la vasija familiar, caras nuevas y no pactos para el bienestar de la minoría, ni buitres que sólo halan agua para su molino. Ante tanta injusticia me pregunto: ¿y el Gobierno dónde está? Hay que amarrarse los pantalones, pues de otra manera cosas peores vendrán. Pido a Dios por el futuro de la Patria. Pienso en la frase de Rubén Darío: “Dichoso el árbol que es apenas sensitivo y más la piedra dura porque ésta ya no siente” , porque ya no sé qué sentir.