Los doctores tuvieron que ser muy cuidadosos al momento de subir a la niña Ruth García a la ambulancia, para ser trasladada al Aeropuerto Internacional de Managua.

Pequeña Ruth viajó a Estados Unidos

Niña quemada iba delicada, pero con deseos de vivir. Traslado del Hospital Vélez Paiz al Aeropuerto duró tres horas Carlos Martínez Morán [email protected] En condiciones de salud muy deterioradas, pero con grandes esperanzas y muchos deseos de vivir, la niña Ruth Elimar García Sánchez, se fue anoche a Estados Unidos, para ser atendida en el […]

  • Niña quemada iba delicada, pero con deseos de vivir. Traslado del Hospital Vélez Paiz al Aeropuerto duró tres horas

Carlos Martínez Morán [email protected]

En condiciones de salud muy deterioradas, pero con grandes esperanzas y muchos deseos de vivir, la niña Ruth Elimar García Sánchez, se fue anoche a Estados Unidos, para ser atendida en el Hospital Galveston, una de las unidades para quemados mejor equipadas en ese país.

Ruth partió ayer a las diez de la noche, en un avión hospital que la vino a traer y despegó del Aeropuerto Internacional de Managua, después de tres horas de intensa labor que realizaron los médicos del Hospital Galveston para estabilizar a la menor y prepararla para el viaje. Inicialmente a la niña fue necesario inyectarle líquidos y también le tuvieron que colocar un tubo para que pudiera respirar.

A consecuencia de las horribles quemaduras en su cuerpo, la pequeña Ruth presentó durante ayer por la tarde, un deterioro acelerado en su salud, pero a pesar de su pronóstico reservado hay muchas esperanza en su recuperación.

En el Hospital Galveston de Texas, recibirá los transplantes de piel que necesita y la atención especializada que requieren las personas que, como ella, presentan daños extensos de quemaduras en la piel.

ASOCIACIÓN APORTÓ LOS 15 MIL DÓLARES

El traslado de la niña de 8 años, se concretó hasta ayer por la tarde gracia a la generosidad de la Asociación San Francisco de Asís que donó los 15 mil dólares que costó el vuelo del avión hospital.

Al mediodía de ayer, el futuro de Ruth era incierto, pero se hacían gestiones desesperadas por conseguir lo que en aquel momento se consideró su última oportunidad de vida.

Su mamá, Esperanza del Carmen Sánchez, estalló en llantos por la incertidumbre. Sabía muy bien que si su hija se quedaba en el Hospital Vélez Paiz, difícilmente podría sobrevivir.

DOBLÓ RODILLAS

En un momento de angustia, la pobre mujer dobló sus rodillas en un rincón del pasillo del hospital e imploró a Dios, entre lamentos, por su hijita.

Recordó también que pese a su sufrimiento, la niña le repetía que la quería mucho, que quería a sus hermanitos y siempre le enviaba saludos a sus amiguitos.

El doctor Alberto José Argüello Coiseul y el director del Hospital Fernando Vélez Paiz, doctor Julio Flores, estuvieron al frente de las gestiones para conseguir el traslado de la menor de edad en una desesperada carrera contra el tiempo.

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