Fabián [email protected]
ABUSIVOS
Todavía no terminamos de reponernos del último pacto en el que liberales y sandinistas desbarataron el país, y ya están pensando en repetir una alegre repartición de mutuos favores a nuestra costa. Uno se decepciona. Se frustra. ¿Qué mal hizo Nicaragua para merecerse este par de abusivos? ¿Cómo librarnos de ellos? Pero el colmo es que dicen que este nuevo pacto es para “salvar a Nicaragua”. ¡Por Dios! ¿Salvarnos de qué? Si el mal son ellos.
COSTO
¿Cuánto le costará al Frente Sandinista esta jugada? Es que tarde o temprano todo esto que están haciendo lo pagarán. Se imaginan, por ejemplo, dónde estaría el Frente Sandinista si no hubiese habido una piñata y un pacto. En el poder probablemente.
HEDOR
En el pacto pasado, liberales y sandinistas se tiraron a la pila de estiércol atenidos a que bañándose quedaban otra vez limpios. Mentira. El hedor los persigue desde entonces. Y aparentemente terminaron sintiéndole gusto, porque ahí los vemos lanzándose a la pileta nuevamente, esta vez dispuestos a tocar fondo.
MENTIRAS
Hay cosas que yo no entiendo. ¿Qué sentido tiene que Daniel Ortega insista en que no tiene nada que ver con la libertad de Alemán, si un día anuncia un pacto con los liberales y al siguiente, llega la juez Juana Méndez, por sus propios pasos, hasta la cárcel donde está el líder rojo y ordena que lo liberen? Si de todos modos nadie le cree, qué sentido tiene exponerse como mentiroso y cobarde.
MANDADERA
La juez Juana Méndez es sólo una mandadera. Está donde está porque el Frente Sandinista la puso ahí, para recibir órdenes. Si no estuviera dispuesta a hacer lo que está haciendo es probable que nunca hubiera llegado a esa silla. Y haciendo lo que hace va a llegar lejos. A magistrada tal vez. Aquí los serviles vuelan alto.
TORPEZA
Alguna torpeza hay que señalarle al gobierno que se mostró incapaz de ver la señales que venían anunciando esta nueva componenda. Todavía, días antes, oí a un ministro diciendo que era improbable que Daniel Ortega estuviese dispuesto a cargar con la liberación de Alemán. Y pocas horas después del discurso de Ortega en Estelí, oí a varios ministros diciendo que sólo era presión del Frente Sandinista para arreglar el presupuesto a su gusto. Bueno, ahora sabemos que Ortega sí está dispuesto a cargar con Alemán y que el propósito sandinista va más allá del presupuesto.
MES DECISIVO
Lo que pase este último mes del año será decisivo para Nicaragua. No sólo la condonación de la deuda externa está en juego, sino también la triste probabilidad de que en las próximas elecciones tendremos nuevamente sólo dos alternativas para votar, y con los mismos candidatos de la vez pasada: Daniel Ortega y Arnoldo Alemán. ¡Ay Nicaragua, Nicaragüita…!