Reportaje
¿Por qué 15?
Es una fiesta para despedir la niñez y dar la bienvenida a la juventud. Desde hace más de quinientos años los indígenas
realizaban los llamados “ritos de la pubertad” con los que se marcaba la entrada a la vida adulta y la aceptación de responsabilidades
Modelo: Lidia Olivia Sirias Martínez.
Agradecemos a Floristería Osejo por su colaboración en la ilustración de este reportaje.
La fiesta de quince años es un ritual que celebran generalmente las muchachas latinas para despedir a la niñez y darle la bienvenida a la juventud, se trata de un rito de transición. Esta celebración es una tradición muy arraigada de la familia latina, muy dada a la pachanga.
Es muy probable que este ritual haya tenido sus comienzos hace más de quinientos años, mucho antes de que los españoles llegaran a nuestro continente. Los indios americanos acostumbraban realizar los ritos de pubertad, para indicar la entrada a la vida adulta, así como también la aceptación de responsabilidades.
Los jóvenes mayas y aztecas celebraban una ceremonia religiosa para dar gracias a sus dioses. Esto era un rito a la vida adulta. La comunidad esperaba que las muchachas contribuyeran con las responsabilidades del colectivo y con la ceremonia de los quince años entraba a su transición de niña a mujer.
Lucir un vestido precioso y tener un tremendo reventón para hacer inolvidable la fecha es el sueño de toda quinceañera. Todo eso está bien, pero no debemos olvidar que llegar a esa edad implica responsabilidades.
En los países centroamericanos y México, las fiestas de quince años son en parte religiosas y en parte eventos sociales. La fiesta consta primero de una misa especial para la celebrante, durante la cual renueva su compromiso con los valores cristianos.
La quinceañera llega a la iglesia luciendo un traje largo, generalmente rosado o en tonos pastel, en ocasiones con encajes. Sus padres y padrinos son situados a ambos lados y ella toma un asiento especial al pie del altar durante toda la misa.
La acompañan 14 damitas de honor con sus respectivos chambelanes, todos ellos seleccionados del grupo de familiares y amigos más allegados. Al final de la misa, o en el local donde se celebrara la fiesta, las hermanas menores, primas y amigas reparten recuerditos a los asistentes. En México al finalizar el oficio religioso, la quinceañera deposita un ramillete de flores en el altar de la Virgen María. Acto seguido, se celebra una fiesta en honor a la quinceañera.
ÉNFASIS EN LO ESPIRITUAL
En los últimos años, la Iglesia Católica ha instado a las familias a poner énfasis en la parte espiritual del evento y no brindar más atención a las festividades sociales que por lo general son extremadamente caras y que muchas veces no están al alcance de todas las familias. Actualmente en los países latinoamericanos esta ocasión se conmemora sin la misa y la fiesta pasa a ser el evento principal de esta celebración. ![]()