Evelyn Martínez
“La ética y la moral deben ser objeto de un proceso permanente e ininterrumpido de enseñanza y perfeccionamiento”.
Gustavo-Adolfo Vargas
Jurista, politólogo y diplomático
A propósito del escándalo provocado por un espectáculo público el sábado de la semana pasada, también es preocupante la manera en que están abordando la información sobre la sexualidad suplementos que están supuestos a llevar información de una sexualidad sana y sin embargo, en algunos de los artículos de éstos publican fotografías y textos que rayan en lo pornográfico, de los que se han publicado tres fotos, entre otras, que ilustran lo siguiente:
1. “Técnicas orales y sexuales”. Foto: La mujer desnuda en posición de coito y explicación descriptiva sobre las técnicas orales para el hombre y la mujer.
2. “Cuando los extremos dominan”. Foto: Pareja (seguramente tomada de una revista pornográfica) besándose en un vehículo. El hombre dentro del vehículo sentado y la mujer de pie, semidesnuda y fuera del carro, con los bustos y los glúteos al aire.
3. “La Pareja”. Foto: Una adolescente, casi una niña con un hombre: ambos desnudos del pecho, ella, soltándole la faja y él apretándole con las manos los pechos. (Los integrantes de la pareja parecen modelos nicaragüenses).
Igualmente, en una sección de espectáculos y cultura ilustraron el artículo sobre un nuevo baile llamado “el perreo”, con una mujer en posición de perro y detrás el hombre (los bailarines) con la faja suelta en posición de coito, lo que no es exactamente un baile.
Digo que es preocupante porque el periódico sirve para informar y al mismo tiempo educar pero no para que, a través de sus páginas, con el pretexto de informar sobre la sexualidad, se proyecten fotografías que rayan en la pornografía y textos sobre la sexualidad bastante fuertes, que pueden ser divulgados a través de revistas que publican este tipo de información sobre las cuales existe algún tipo de control y que se venden sólo a los adultos. Bastante tenemos con el periódico semanal El Mercurio, con la pornografía que presentan en algunos canales de cable y el internet, y para colmo se publica en suplementos de circulación nacional al cual pueden tener acceso los adolescentes, contribuyendo así a profundizar más la deformación moral de nuestra juventud y de la población en general. Las páginas de Sucesos dan fe de ello con las violaciones de que son víctimas las mujeres, adolescentes y hasta niños y niñas por parte de jóvenes y adultos depravados sexuales.
Me pregunto si los que estuvieron en contra del Manual de la Sexualidad se han percatado del daño que están causando, sobre todo a la juventud, estas publicaciones que llegan a las manos de todos.
Me dirán que con estos señalamientos estoy queriendo coartar la libertad de expresión, sobre todo la sacrosanta libertad de expresión de los medios de comunicación, pero creo que existen límites, existe la ética, la moral y el respeto hacia los demás.
Pienso que como ciudadana preocupada por el rumbo moral que está tomando nuestro país, debemos expresarnos libremente, analizar y criticar cuando sea necesario lo que los medios de comunicación de masas nos transmiten relativo a la sexualidad.
Debido a esta situación, se hace necesario y de manera urgente incluir en el currículum educativo la moral y la cívica, así como la aprobación del Manual de la Sexualidad, el que debe ser revisado a la mayor brevedad para que de esta manera, la juventud tenga una educación sexual sana, sin desviaciones y sin tabúes.
La autora es actriz y cantante.