- En el Pentágono abordarán también sobre colaboración militar
Luis Felipe Palacios [email protected]
El Ministro de Defensa, José Adán Guerra Pastora, en representación del Gobierno de Nicaragua, sostendrá hoy jueves una reunión de trabajo con el Secretario de Defensa de Estados Unidos de América, Donald Rumsfeld, en la sede del Pentágono, en Washington, donde analizarán el tema de los polémicos misiles antiaéreos SAM-7 en poder del Ejército de Nicaragua, informaron ayer fuentes oficiales.
Según un comunicado de la oficina de prensa del Ministerio de Defensa, entre los temas que Guerra abordará con el secretario Rumsfeld “están la cooperación militar a Nicaragua en el marco de la lucha contra el narcoterrorismo y las nuevas amenazas a la seguridad, el fortalecimiento de las capacidades institucionales del Ministerio de Defensa de Nicaragua, el programa de control y limitación de armamentos en Centroamérica y los misiles SAM-7”.
Informó, además, que el encuentro entre Guerra y Rumsfeld es la primera reunión de un Ministro de Defensa de Nicaragua con un Secretario de Defensa de Estados Unidos, y que la misma forma parte de una serie de encuentros que Guerra ha sostenido con altos funcionarios del gobierno estadounidense, entre ellos el Secretario de Estado, Colin Powell.
Powell visitó recientemente el país y pidió, en presencia del presidente Enrique Bolaños, la destrucción total de los 2,116 misiles tierra-aire que se encuentran en las bodegas del Ejército de Nicaragua, fuera del balance razonable de fuerzas a nivel regional.
MISILES EN RECTA FINAL
Asimismo, luego de la visita de Powell, arribó al país el Subsecretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, Dan Fisk, quien se reunió con dirigentes de los partidos políticos del país, sin incluir al Frente Sandinista, con quienes abordó la necesidad de destruir los misiles antiaéreos SAM-7, por ser una tentación para grupos terroristas y una amenaza real para su país.
Fisk, incluso, en entrevista a LA PRENSA, calificó de “truco cruel” el argumento defendido por algunos sectores nicaragüenses, sobre la eficacia de los misiles SAM-7 en la defensa antiaérea del país.
“Cuando oímos (el argumento) que estas armas tienen valor, nos quedamos perplejos porque sólo tiene valor para la gente que quiere usar esas armas contra todos nosotros. Tienen valor para los terroristas, tiene valor para los criminales internacionales, no tienen valor para nadie más, y en cuanto a su habilidad para proteger Nicaragua, yo voy a ser muy directo en este tema, es un truco cruel que se le está vendiendo a los nicaragüenses”, manifestó Fisk, en esa ocasión, dejando por sentado que los SAM-7 no son tan efectivos en contra de los aviones F-5 que tiene Honduras.
Sobre este mismo tema la Embajadora de EE.UU. en Managua, Barbara Moore, se reunió la semana pasada con el jefe del Ejército de Nicaragua, general Javier Carrión, para analizar la posible destrucción de los cohetes tierra-aire, dentro de un consenso nacional.
CON LA CREMA Y NATA MILITAR
El Ministro de Defensa de Nicaragua, José Adán Guerra Pastora, aprovechará su visita para reunirse con el Secretario Adjunto para Asuntos Políticos y Militares del Departamento de Estado, Lincoln Bloomfield, quien estuvo en el país en agosto pasado y también se refirió a la necesidad de destruir los cohetes SAM-7.
En su gira por Washington, Guerra se reunirá además con el general James Hill, Jefe del Comando Sur; Peter Rodman, Secretario Adjunto para Asuntos de Seguridad Internacional; Roger Noriega, Secretario Adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental; y con John Maisto, Embajador de los Estados Unidos ante la Organización de Estados Americanos (OEA).
El ministro Guerra también se entrevistará con los congresistas Cass Ballenger y Jerry Weller.
POR AMISTAD
Las autoridades estadounidenses han reiterado en diversas ocasiones el rechazo de su Gobierno a ofrecer un trueque a cambio de la destrucción de los misiles SAM-7, como lo han propuesto diversos sectores del país, Iglesia Católica incluida, porque consideran que ese paso Nicaragua debe darlo simplemente como un gesto de amistad y buena voluntad.