- 17 parturientas han muerto en lo que va del año, la mayoría son de Wiwilí
- La pobreza, ignorancia y la distancia para poder acudir en busca de una atención emergente son señaladas como causas de muerte
Silvia González SilesCORRESPONSAL/[email protected]
Un total de 17 mujeres de comunidades lejanas de Wiwilí han muerto en lo que va del año por puerperio (después del parto), eclampsia y retención placentaria, reveló Mario Valencia, director departamental del Sistema Local de Atención Integral de Salud (Silais).
Las muertes ocurrieron en las comunidades de Yakalpananí, Malecón y Plan de Grama, de Wiwilí, siendo el municipio con más muertes, seguido de Bocay, Pantasma, Jinotega y El Cúa.
Según Valencia, el incremento de muertes maternas los tiene preocupadísimos porque este año registran siete más en relación al pasado 2002.
El funcionario señaló entre las causas principales de las muertes la pobreza, la ignorancia de las mujeres y la distancia para poder acudir en busca de una atención emergente. Refirió que la mayoría de las mujeres murieron en sus casas y sólo una en el hospital de la ciudad de Jinotega.
Para Valencia el fenómeno se torna preocupante porque la mayoría de las mujeres fallecidas asistieron a los controles prenatales, por lo menos una o dos veces, por lo que resultan inexplicable sus muertes.
El médico lamentó la falta de recursos que enfrenta el Ministerio de Salud para brindar una mejor atención en las zonas alejadas, por lo que desde ya están solicitando proyectos a través de la Organización de Estados Americanos (OEA), que se ha comprometido a llevar una brigada de 15 médicos norteamericanos para recorrer las comunidades de las riberas del Río Coco y constatar in situ las realidades y necesidades.
Reveló que esta brigada de médicos ha transmitido su apoyo para la construcción de un hospital y de una casa materna y dar cobertura a las zonas pobres, por lo menos dos veces al año con la movilización de médicos que serán pagados a través del fondo social suplementario, el que está dispuesto para médicos generales, pediatras, laboratoristas y enfermeras.
FALTA PLANIFICACIÓN
Valencia sostuvo que el cien por ciento de los casos de muerte materna en el departamento de Jinotega ocurre en mujeres de procedencia rural, con primaria incompleta, y de alto riesgo obstétrico. “Sólo una planificaba la familia, lo que indica hacia dónde debemos dirigir nuestras acciones”, enfatizó.
Insistió en que casos como la hemorragia por retención placentaria es prevenible si la mujer fuese atendida oportuna y adecuadamente durante el parto.
Jinotega no está alejada de la realidad nacional en que las mujeres se mueren por hemorragia, retención placentaria, ruptura uterina, abortos, hipertensión o presión alta inducida por el embarazo, advirtió el director del Silais de Jinotega.
CARACTERÍSTICAS
Mario Valencia, director departamental del Sistema Local de Atención Integral de Salud, explicó que una de las características de las mujeres fallecidas es que no planifican su familia y en la mayoría de los casos son embarazos no deseados por su extrema pobreza, edades no adecuadas y violencia intrafamiliar.