- El Presidente afirma que su país no dejará ni Irak ni Afganistán sin antes atrapar al ex dictador iraquí y al líder de Al Qaeda
- “Los iraquíes tienen mucha
capacidad” para administrar
su propio país, dice ahora
EFE
LONDRES.- Las fuerzas de Estados Unidos no se marcharán de Irak y Afganistán hasta haber encontrado a Saddam Hussein y Osama Bin Laden, afirmó el Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, en una entrevista con el periódico británico Financial Times.
Con motivo de la visita de Estado que hará la próxima semana al Reino Unido, Bush calificó de “inconcebible” que EE.UU. vaya a abandonar esos dos países y recalcó que no se marchará “hasta cumplir con el trabajo”.
Parte de esa labor, dijo el Presidente, es encontrar al ex presidente iraquí Saddam Hussein y al líder de la organización terrorista Al Qaeda, Osama Bin Laden.
Pero un trabajo mayor será el de “crear una sociedad libre y democrática. Ésa es la misión”, puntualizó Bush.
El jefe de Estado manifestó que los iraquíes “tienen mucha capacidad” para administrar su propio país.
El Financial Times afirma que la entrevista, publicada ayer, se celebró el pasado miércoles y coincidió con el viaje a Washington del administrador en Irak, el estadounidense Paul Bremer, para analizar la situación en el país árabe.
Según Bush, “el enemigo cambia tácticas constantemente y nosotros cambiaremos con ellos”.
Preguntado sobre las protestas previstas en Londres durante su visita, Bush admitió que no les ha prestado mucha atención.
La coalición “Parad la guerra”, creada a raíz de la guerra de Irak, espera que más de cien mil personas participen en las manifestaciones organizadas con motivo de la visita de Estado de Bush al Reino Unido, entre el 18 y el 21 de noviembre.
OFENSIVA GOLPEA A LA RESISTENCIA
Las fuerzas estadounidenses mataron a siete iraquíes que preparaban un ataque contra una base militar de EE.UU. al norte de Tikrit, y en 48 horas perdieron a otros tres soldados en explosiones de bombas puestas por la resistencia.
El asalto al reducto insurgente lo llevó a cabo el mismo helicóptero Apache AH-64 que localizó al grupo de individuos cuando se disponían a disparar cohetes anticarro contra la base “Caballo de hierro”, cerca de Tikrit y a unos 200 kilómetros al norte de la capital iraquí.
La base militar estadounidense que estaba en el objetivo de la resistencia, alberga a unos 37, 000 efectivos estadounidenses de tierra y aire.
Al término de la operación realizada el jueves por la tarde, los soldados estadounidenses descubrieron más de 600 cohetes y misiles ocultos en dos búnkeres y en un remolque.
Una portavoz militar señaló que el ataque al reducto insurgente formó parte de la “Operación Ciclón”, puesta en marcha la pasada semana a raíz de la muerte de los seis tripulantes del helicóptero Black Hawk, que la resistencia derribó cuando volaba muy cerca del cuartel general de la IV División de Infantería en Tikrit.
Aviones de guerra y fuerzas de tierra estadounidenses atacaron ayer otros blancos en el tercer día de operaciones dirigidas a aplastar la insurgencia y destruir sus escondites.
Un portavoz de la Primera División Blindada informó que las fuerzas norteamericanas atacaron cinco blancos alrededor de Bagdad, en la tercera noche sucesiva de la “Operación Mandarria”, un intento estadounidense de atacar posiciones de los guerrilleros.
MÁS PODER A IRAQUÍES
Estados Unidos ha dado un nuevo giro a su estrategia en Irak y ahora busca acelerar el traspaso del Gobierno a los iraquíes, antes incluso de la redacción de una Constitución, según han admitido fuentes de la Casa Blanca.
Estados Unidos asumió el control total mediante la ocupación del país y la reconstrucción del país, al margen de las Naciones Unidas.
Sin embargo, después de tomar conciencia del costo militar y económico decidió pedir una mayor participación internacional.
Ahora, bajo presiones políticas internas y una creciente resistencia en Irak, la Casa Blanca ha decidido acelerar la entrega de la soberanía a los iraquíes, quienes, según las fuentes, están listos para tomar el mando mucho antes de lo previsto.
La consejera de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Condoleezza Rice, admitió que el presidente Bush está considerando la entrega del poder a los iraquíes antes de la aprobación de una Constitución.
No obstante, agregó que la Casa Blanca insistirá en que esa Constitución tenga carácter permanente y sean convocadas elecciones para formar un nuevo Gobierno.