Elba Gutiérrez
Una pésima sorpresa me llevé, como miembro de la Asociación de Periodistas de Nicaragua (APN), por la acción unilateral e inconsulta de su presidente, Efraín Payán, quien sin tomar en cuenta a la Junta Directiva integró junto a la UPN una comisión constitutiva del Colegio de Periodistas.
La Ley Creadora del Colegio de Periodistas de Nicaragua, Ley 372, dice en el artículo 6 que “para ejercer el periodismo o profesiones afines será necesario contar con una credencial del Colegio de Periodistas de Nicaragua, la que se obtendrá mediante presentación de documentos demostrativos…”
Desde 1990 soy miembro de la APN, por principios, para respaldar la lucha histórica de un grupo de periodistas que creemos firmemente que la libertad de expresión, de información y de prensa, es la base fundamental de la democracia, porque estos derechos son inherentes a los seres humanos y no concesiones de ningún poder.
En la APN, para poder ir a una colegiación debe realizarse una asamblea general de asociados, que son la máxima autoridad, para decidir. Hacer lo contrario es violar los estatutos de esta organización. También hablo por el ejercicio de nuestra profesión, en que la mayoría de quienes buscamos las noticias por nuestras fuentes podemos dejar de llevar el alimento a nuestras familias porque un grupito decidirá quién tiene las facultades o no para ejercer esta digna profesión.
El periodismo, antes de ser una profesión es vocación, pues quienes osamos incursionar en este terreno debemos pasar por miles de dificultades para obtener las noticias y para poder subsistir de esta carrera. Es más, muchos colegas con gran experiencia dicen: “nunca he visto un periodista morir millonario”. Eso es lo bello, que damos un gran aporte a la sociedad pero no pedimos nada a cambio.
No voy a satanizar la Ley de Colegiación pero creo que la Corte Suprema de Justicia debe declarar inconstitucional varios artículos porque contradicen nuestra Carta Magna. Creo que todo lo que se haga por el beneficio social de los periodistas es bienvenido, pero sin atentar contra los derechos de los demás.
Por otro lado, la Ley Creadora del Colegio de Periodistas se tiene que reglamentar para poder aplicarse. Esto dará tiempo para que en la APN nos preparemos y libremos una vez más otra lucha histórica, como es la de decidir si vamos o no a la colegiación, pero de manera equitativa y justa, con respeto al derecho de los nicaragüenses a informar y ser informados, que nosotros estamos obligados defender.
Insto una vez más a los miembros de la APN a dar la batalla en esta lucha histórica, sin ningún apasionamiento político, solamente mediante la defensa de la libertad de expresión y de ideas, del derecho de publicar, indagar, exponer nuestros puntos de vista, para que podamos mantener la democracia que iniciamos en 1990, y para vivir en una nación con libertad.
La autora es secretaria general de la APN.