- Piden intervenir en todos los juicios que la FACS tiene y en los que han decretado su embargo
Mirna Velásquez Sevilla [email protected]
Campesinos miembros de la cooperativa de Servicios Múltiples Desarrollo y Paz (Coosemudep), de Boaco, están en un proceso de introducción de demandas legales, cuyo fin es intervenir en los juicios que la Fundación Augusto César Sandino (FACS) enfrenta en los distintos juzgados.
Miguel Amaya, secretario de la cooperativa, dijo que ayer introdujeron las demandas en algunos juzgados, sin embargo aún están en el proceso porque se trata de al menos veinte juicios en los que la FACS ha sido embargada y deben intervenir en cada uno de ellos.
RECLAMAN 335 MIL DÓLARES
Según el escrito del abogado Róger Baldizón, apoderado general judicial de los campesinos, la FACS recibió desde 1991 un millón 179 mil 518 dólares para desarrollar el programa Bill Smith, y promover a las cooperativas campesinas de producción agropecuaria ubicadas al noreste de Boaco y norte de Cuapa.
Esta suma de dinero fue aportada al programa por el organismo Desarrollo y Paz, de la Conferencia Nacional de Obispos Católicos de Canadá para la Cooperación Internacional.
Los fondos eran manejados a través de la FACS y acordaron que se traspasaría a la cooperativa 477 mil 456 dólares con 47 centavos, más los intereses que hubieran generado dichos fondos, de los cuales únicamente recibieron 132 mil 77 dólares y 53 centavos en cartera de préstamo.
Miembros de la cooperativa, a la que están afiliadas 150 familias, indican que la FACS se ha negado a cumplir lo acordado y, por el contrario, los bienes se han visto afectados tanto “por los despilfarros administrativos y negligencias como por una serie de embargos y ejecuciones judiciales, recayendo muchos de ellos en fondos que no eran de la FACS, sino que eran parte de los fondos del programa Bill Smith”.
El escrito describe que los fondos no han sido entregados por diferentes motivos, excusas y pretextos. “Pedimos a su autoridad que libere los fondos que pertenecen a mi representado y le sean entregados conforme al derecho y en justicia le corresponden”, señala la demanda.
“Tenemos pruebas que la Fundación nos tiene retenidos 335 mil dólares, de 467 mil que consistía la cartera de crédito que estaba destinada para los beneficiarios del programa Bill Smith, que hoy somos los beneficiarios de la cooperativa Desarrollo y Paz”, dijo Amaya.
FACS: QUE RECLAMEN A FIDESA
Lautaro Sandino, director de Planificación y Proyectos de la FACS, dijo que los campesinos debería demandar a la Financiera de Desarrollo S.A. (Fidesa), que es la institución a la que la FACS le transfirió por acuerdo unánime de la Junta Directiva de la FACS, en 1998, los fondos que ahora reclaman los campesinos.
“En este caso nosotros pensamos que debemos apoyar a la cooperativa para que haga su reclamo a Fidesa. Tomando en consideración que la FACS es fundadora de Fidesa, nosotros debemos finalizar el proceso para que la cooperativa recupere toda la plata que debe recuperar”, expresó.
En cuanto al monto que demandan los campesinos, que es de 355 mil dólares, Sandino señaló que a quien hay que preguntarle cuánto es lo que le tienen a los campesinos en calidad de administración es a los actuales responsables de Fidesa.
Sandino aseguró que la FACS ha estado entregando los bienes a la cooperativa desde el 26 de mayo del año 2000, cumpliendo con la voluntad de los donantes de que los bienes pasaran a manos de los beneficiarios.