- Bush promete dar más autonomía a los iraquíes ante incremento de los ataques guerrilleros y la creciente impopularidad de la guerra en casa
AGENCIAS
WASHINGTON.- El presidente George W. Bush prometió el jueves dar más autonomía a los iraquíes y derrotar a los que calificó de terroristas en ese país.
Bush, en un evento en el despacho presidencial, dijo que enviaría al administrador estadounidense de Irak, L. Paul Bremer, de vuelta a Bagdad para dialogar con los iraquíes sobre maneras de agilizar la transición a un gobierno soberano.
El Presidente añadió que Bremer, quien estuvo dos días asistiendo a reuniones de urgencia en la Casa Blanca, manifestó que los iraquíes desean autogobernarse. “Eso es un hecho positivo. Eso es lo que queremos. Queremos que los iraquíes estén más involucrados en la administración de su propio país”, dijo Bush.
Por su parte, la asesora de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Condoleezza Rice, reflejando un nuevo sentimiento de urgencia que acosa a Washington tras el aumento de la actividad guerrillera en Irak, dijo que era importante hallar una forma de acelerar el traspaso de autoridad al pueblo iraquí.
“Creemos que están listos para eso (el traspaso de poder). Tienen ideas muy firmes sobre cómo debe hacerse”, dijo Rice a reporteros.
Mientras, tropas estadounidenses bombardeaban posiciones rebeldes por segunda noche consecutiva.
Explosiones y ráfagas de ametralladoras estremecieron el jueves a Bagdad en el segundo día de la llamada “Operación Mandarria’’ lanzada por fuerzas estadounidenses contra supuestos objetivos guerrilleros, con el propósito de frenar una creciente insurrección que cada vez se torna más audaz.
¿GOBIERNO ANTES DE CONSTITUCIÓN?
Bush no dio detalles sobre las opciones de gobierno en Irak, pero sus allegados han mencionado la posibilidad de establecer un gobierno interino antes que sea redactada una nueva constitución, un cambio significativo frente a la estrategia actual.
También expresó su resolución de reducir la violencia que ha cobrado la vida de 396 soldados estadounidenses.
Reportes de la prensa estadounidense indican que la Administración Bush está insatisfecha con el trabajo del actual Consejo de Gobierno de Irak, de 25 miembros. Las quejas apuntan que algunos de sus miembros no son representativos, o que muchas de las expectativas no han sido llenadas.
Dado el incremento de bajas estadounidenses, el menor apoyo del público en Estados Unidos, informes de inteligencia controversiales y el silencio de las naciones a las que les fueron solicitadas fuerzas para el mantenimiento de la paz, Bush desea reducir el período de ocupación de Irak.
Eso incluye acelerar los esfuerzos para que los iraquíes se hagan cargo de la seguridad, redacten una constitución, convoquen a elecciones y asuman el control de las instituciones gubernamentales.
LA CIA PINTA UN SOMBRÍO PANORAMA
Un nuevo informe de la CIA acerca de Irak advirtió sobre un creciente apoyo popular a los insurgentes que luchan contra la ocupación estadounidense y dijo que los esfuerzos por reconstruir el país pueden colapsar sin medidas correctivas inmediatas, reportó el diario Philadelphia Inquirer.
El periódico citó esta semana a funcionarios del Gobierno de Estados Unidos, a quienes no identificó, y dijo que el informe de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) coincide con los puntos de vista que el jefe de la administración civil estadounidense en Irak, Paul Bremer, había expresado en privado.
Bremer no ha refutado el reporte del Inquirer.
El análisis de la CIA, presentado el lunes a funcionarios de alto rango, asegura que si las tropas estadounidenses refuerzan su campaña contra los ataques guerrilleros, la acción podría causar más bajas de civiles y empujar a más iraquíes a ponerse del lado de los insurgentes, informó el diario.
Entretanto, la incapacidad de las fuerzas estadounidenses para terminar con la insurgencia parece estar convenciendo a los iraquíes de que la ocupación puede ser derrotada, dijo el diario.
El informe señala que ninguna de las instituciones políticas del Irak de posguerra ni los líderes han mostrado habilidad para gobernar al país y que tampoco han podido realizar un esbozo de Constitución o llamar a elecciones, de acuerdo con el Inquirer.
El análisis expresa preocupación por la posibilidad de que la mayoría de los chiítas musulmanes se una a los sunitas en la resistencia contra la ocupación estadounidense, indicó el diario.
ESCALADA
A pesar del relativamente pequeño número de integrantes —unos 5,000, según estimados norteamericanos—, las guerrillas han lanzado ataques cada vez más audaces en los últimos 11 días en Bagdad, incluidas agresiones nocturnas con morteros contra la fortificada sede del Gobierno civil de Irak, liderado por Estados Unidos. La estrategia de Washington en Irak sufrió otro golpe el miércoles, cuando un ataque suicida cobró la vida de 18 italianos y nueve iraquíes en la ciudad sureña de Nassiriya.
(Con informaciones de AP y REUTERS)