Raúl Chang Tam
Los avances tecnológicos impactan directamente en el desarrollo de sectores de negocios, económicos, políticos entre otros, que hacen evidente la necesidad de crear nuevas formas de vinculación del Homo Sapiens que faciliten el flujo de datos que serán procesados para obtener así la savia, que genera el conocimiento. Las nuevas generaciones de administradores, políticos y académicos tendrán a disposición nuevas herramientas que la sociedad de la información pondrá a disposición de todos.
A escala de la llamada aldea universal, se están gestando transformaciones radicales que a paso sostenido lleva a la humanidad hacia un caudal de conocimiento de insospechada magnitud, esto, porque las redes de la información van cubriendo paulatinamente el conjunto del planeta.
Aún subsiste la brecha digital pero los procesos de transformación distan mucho de haber finalizado. ¿Hacia adónde nos encaminamos? ¿Cómo y con quién se pueden proseguir y orientarnos en el maremagnum binario de cero y uno? Todas estas interrogantes son las que han conducido a la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), con el apoyo de las Naciones Unidas (ONU), a organizar la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información, que se celebrará en Ginebra en diciembre de este año. Esta reunión congregará a gobiernos, organizaciones no gubernamentales, protagonistas clave de las actividades del sector privado y la sociedad civil, medios de comunicación de masas y organizaciones del sistema de las Naciones Unidas.
El Consejo Nicaragüense de Ciencia y Tecnología trabaja en coordinación con algunos entes gubernamentales con el fin de que la posición de Nicaragua quede reflejada en los documentos que serán aprobados por los jefes de estados y gobiernos durante la celebración de la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información.
Poseer información necesariamente tenemos que considerar aspectos sociales, éticos, políticos entre otros que están a la tecnología. Una sociedad basada exclusivamente en la información estaría constituida por vastas redes enlazadas y dotadas de eficacia y fluidez, sin embargo no crearía nada nuevo.
La noción de información no basta para construir una sociedad, porque el incremento total de los decibeles conduce al silencio absoluto. Ahora bien, la sociedad se asienta en el diálogo y no en los dígitos binarios. Por eso, la noción de sociedades del conocimiento generado por el procesamiento de datos parece ser más precisa que la de sociedad de la información para designar los fenómenos que nos interesan. La sociedad de la información es una sola, porque la norma para los datos y las comunicaciones es única. En cambio, las sociedades del conocimiento son múltiples porque no pueden prescindir de la diversidad y necesitan compartir su saber, al estar animadas por un espíritu de creatividad. La propia sociedad de la información ha nacido del deseo de compartir conocimientos de algunos científicos. La verdadera comunicación sólo se da cuando los individuos y los grupos comparten valores y conocimientos comunes.
El tema es muy amplio, les invito a disertar en los diferentes enunciados que lo componen sin embargo por ahora no disponemos del espacio para sostener una adecuada discusión. Después de haber leído lo anterior quedaría totalmente satisfecho si ha quedado clara la posición que debemos tomar con responsabilidad histórica respecto a la ciencia, la tecnología y la innovación, y seamos participes de la nueva cultura de la sociedad de la información necesaria para despegar y desarrollar la economía de nuestra querida Nicaragua.
El autor es Secretario Ejecutivo del Consejo Nicaragüense de Ciencia y Tecnología (Conicyt)